
Las dos personas asesinadas en el ataque armado registrado en la zona de Gómez Morín, en Monterrey, presuntamente formaban parte de una estructura criminal, aunque no eran identificadas como líderes dentro de esa organización, informó el secretario de Seguridad de Nuevo León, Gerardo Escamilla Vargas.
Durante el Nuevo León Informa, el funcionario fue cuestionado sobre la posibilidad de que el doble homicidio provoque un reacomodo entre grupos delictivos o una disputa por el control de actividades criminales en la zona metropolitana.
Escamilla explicó que, de acuerdo con las líneas de investigación disponibles, las víctimas habrían participado en una estructura delictiva, pero no ocupaban posiciones de liderazgo que permitan anticipar, hasta el momento, un cambio en el escenario de violencia.
El secretario señaló que las corporaciones de seguridad mantienen labores de inteligencia para esclarecer el doble homicidio y prevenir posibles reacciones de grupos criminales. Añadió que ya se desplegaron elementos operativos y personal especializado, por lo que anticipó que habrá resultados derivados de las investigaciones.
Tras los hechos, las autoridades también activaron un operativo especial para contener los homicidios en Nuevo León, con despliegues en distintas regiones y atención prioritaria en el área metropolitana de Monterrey.
Como parte de esta estrategia, se reforzó la presencia policial en el poniente metropolitano, en coordinación con los municipios de Monterrey, San Pedro Garza García y Santa Catarina, además de corporaciones estatales y federales.
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar el móvil del ataque, identificar a los responsables y establecer si existen posibles consecuencias para la dinámica delictiva en la entidad.
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