
Ciudad de México.- Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) rechazaron este miércoles un 8 por ciento de alza salarial y de prestaciones, y confirmaron una manifestación de protesta en la que exigirán un incremento del 10 por ciento, entre otras demandas.
“Nos parece una burla, igual de raquítico que el primer ofrecimiento”, dijo en un mensaje difundido por redes sociales el dirigente Rafael Soto, representante de los trabajadores disidentes, que rechazan el acuerdo inicial firmado por el sindicato con la institución.
El nuevo rechazo de la oferta fue hecho después de que el director general del IMSS, Zoé Robledo, anunció que el Consejo Técnico de la institución aprobó un nuevo incremento adicional, para que pase de 6,8 a 8 por ciento, compuesto por 4 por ciento al salario tabular y 4 por ciento a la ayuda para pago de renta de casa a habitación.
“La propuesta (anunciada por Robledo) no es nada que tenga que ver con lo que estamos pidiendo en nuestro pliego petitorio, donde un congreso extraordinario es la primera fase de esta negociación y ni siquiera han volteado a vernos”, dijo Soto en su mensaje a la base trabajadora del IMSS.
Luego que el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social aceptara un aumento de 6,8 por ciento, fue convocada una consulta en la que participó cerca del 60 por ciento de los 470.000 trabajadores con derecho a voto la semana pasada, y en ella ganó el “No”, que rechazaba esa negociación.
Soto, representante de los enfermeros del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI, y vocero de los trabajadores disidentes del sindicato, confirmó que las manifestaciones callejeras continuarán en todo el país.
“La lucha se mantiene, los edificios que tenemos tomados se mantienen tomados, y nos preparamos para continuar con las movilizaciones”, anunció.
Los trabajadores también exigen la renuncia del secretario general de dicho gremio, Rafael Olivos Hernández, diputado federal del gobernante Movimiento de Regeneración Nacional (Morena, izquierda), quien aceptó y firmó el aumento anterior ofrecido por el IMSS, que tiene casi medio millón de sindicalizados.
El rechazo a la nueva oferta fue hecho a pocas horas de que, por primera vez en décadas, trabajadores del IMSS salieran la tarde de este miércoles a las calles a realizar una “megamarcha” en la capital del país.
Exigen además un nuevo régimen de jubilaciones y pensiones, y la abolición de la llamada “ley mordaza”, que limita la libertad de expresión de los trabajadores del Seguro Social.
En las manifestaciones contra el acuerdo anterior, los trabajadores exigieron además suministro de equipo e insumos de protección personal suficientes para garantizar una atención médica oportuna y de calidad ante la nueva carga laboral, tras la apertura del IMSS a toda la población en general.
Finalmente, para contar con los fondos públicos que esas demandas requieren, los manifestantes exigen elevar el presupuesto anual asignado a la salud pública en México del actual 2,5 por ciento del Producto Interno Bruto, al 7 por ciento.
Una reforma de 2022 creó el IMSS-Bienestar para que personas que nunca cotizaron en su vida laboral, es decir la población sin seguridad social, tengan acceso médico gratuito sin restricciones en cualquier hospital público del Seguro Social, que antes atendía solamente a los trabajadores inscritos en la economía formal. (Sputnik)
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
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