
La actividad industrial de Nuevo León mostró señales de recuperación durante septiembre, luego de que ocho de los nueve indicadores de expectativas económicas de CAINTRA registraran avances respecto al mes anterior y seis alcanzaran niveles de expansión, de acuerdo con el reporte del organismo empresarial.
Entre los resultados más relevantes destacó el indicador de nuevos pedidos, que aumentó 2.16 puntos para ubicarse en 50.40, superando por primera vez en el año el umbral de expansión. El volumen físico de producción también avanzó hasta 50.65 puntos y acumuló dos meses consecutivos en terreno expansivo.
La capacidad utilizada registró un incremento de 2.61 puntos para llegar a 50.30, con lo que regresó a la fase de expansión por primera vez desde octubre de 2024. Los inventarios también cruzaron ese umbral, al alcanzar 50.76 puntos.
Sin embargo, el comportamiento positivo no se reflejó en todos los componentes de la actividad industrial. El indicador del número de trabajadores descendió a 49.72 puntos, ubicándose nuevamente en fase de contracción, lo que evidencia que la recuperación de los pedidos y la producción todavía no se traduce en un avance generalizado del empleo.
En el comercio exterior, las exportaciones subieron a 49.12 puntos, su nivel más alto desde mayo de 2024, mientras que las importaciones avanzaron a 49.58. Pese a las mejoras, ambos indicadores permanecieron por debajo del umbral de expansión.
Los indicadores relacionados con los precios continuaron en terreno expansivo. El costo de las materias primas se ubicó en 58.09 puntos, mientras que el precio de los productos de las empresas aumentó 2.75 puntos para llegar a 54.55, reflejando presiones que siguen presentes en las cadenas de producción y comercialización.
En materia de inversión productiva, el 24 por ciento de las empresas reportó haber destinado recursos a maquinaria, equipo o construcción, proporción que se mantuvo sin cambios respecto a agosto.
La encuesta también identificó los principales obstáculos que enfrentan las empresas. La debilidad de la actividad económica se mantuvo como la preocupación más mencionada, con el 40 por ciento de las respuestas, posición que ha ocupado durante todo 2026.
En segundo lugar se ubicó el panorama político, con el 32 por ciento de las menciones, seguido por la menor demanda externa, con el 27 por ciento. Este último factor disminuyó ocho puntos porcentuales respecto al mes anterior, en línea con la recuperación observada en el indicador de exportaciones.
La carga fiscal federal también volvió a figurar entre los principales obstáculos para las empresas desde diciembre de 2025, con el 12 por ciento de las menciones.
Los resultados de septiembre muestran una mejora en indicadores vinculados con los pedidos, la producción y el uso de la capacidad industrial, aunque persisten señales de debilidad en el empleo, el comercio exterior y la percepción sobre el entorno económico. La evolución de estos factores será determinante para establecer si el repunte observado logra consolidarse en los próximos meses.
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