
El británico dominó una carrera marcada por la lluvia, los trompos y los cambios de estrategia para conquistar su tercera victoria de la temporada. Verstappen escaló desde el último lugar hasta el segundo puesto, mientras Isack Hadjar completó el podio y Mercedes aseguró el campeonato de constructores de 2026.
Brasil.- Interlagos volvió a convertirse en un auténtico campo de batalla. Lluvia, neumáticos al límite, trompos, adelantamientos y una remontada que quedará entre los grandes episodios de la temporada 2026 de Fórmula 1. En medio del caos, Lando Norris impuso condiciones, defendió su posición en los momentos decisivos y transformó su pole position en una contundente victoria en el Gran Premio de São Paulo.
El piloto de McLaren cruzó la bandera a cuadros con un tiempo de 1:35:23.504 y una ventaja de 14.602 segundos sobre Max Verstappen, quien protagonizó una extraordinaria recuperación después de arrancar desde la posición 21. El neerlandés fue escalando posiciones hasta quedarse con el segundo lugar, demostrando que nunca estuvo dispuesto a entregar la carrera.
El podio lo completó Isack Hadjar, compañero de Verstappen en Red Bull, quien firmó otra destacada actuación al terminar tercero, a 24.485 segundos del ganador.
Pero la historia comenzó lejos de lo que anticipaba la clasificación. En la arrancada, Kimi Antonelli aprovechó su segunda posición para arrebatarle el liderato a Norris, mientras Liam Lawson sorprendía con una salida espectacular que también desplazó al McLaren.
Detrás, Verstappen comenzó a construir su propia carrera. Desde el fondo de la parrilla avanzó hasta la decimotercera posición en la primera vuelta y para el quinto giro ya estaba entre los ocho primeros. Cada vuelta representaba un nuevo desafío y cada adelantamiento alimentaba la posibilidad de una remontada que parecía complicada.
La primera parte de la competencia estuvo marcada por el desgaste de los neumáticos intermedios y el rápido secado del asfalto. Los equipos comenzaron a llamar a sus pilotos para montar neumáticos lisos, desatando una batalla estratégica en los pits.
Norris encontró el momento adecuado para atacar, mientras Antonelli intentaba conservar la punta. Sin embargo, el italiano comenzó a sufrir con el comportamiento de su Mercedes y protagonizó varios trompos en la curva 1, situación que terminó por abrirle la puerta al británico para tomar el liderato en la vuelta 20.
Verstappen tampoco perdió tiempo. Después de superar a sus rivales, alcanzó a Hadjar y lo rebasó en la vuelta 38 para colocarse segundo. Red Bull tenía entonces dos pilotos entre los tres primeros, aunque Norris ya había construido una ventaja considerable.
La carrera todavía guardaba sorpresas. Las estrategias de neumáticos volvieron a modificar el panorama y las paradas en boxes obligaron a los protagonistas a recalcular sus posibilidades. Norris realizó su segunda detención en la vuelta 49 y regresó decidido a recuperar el control, mientras Verstappen también buscaba mantenerse en la pelea.
Cuando parecía que el desenlace estaba definido, la lluvia regresó con mayor intensidad. Interlagos volvió a complicar la conducción y los equipos tuvieron que abandonar los neumáticos lisos para regresar a los intermedios.
Las últimas vueltas exigieron máxima concentración. Hamilton, que había arrancado desde la vigésima posición en una carrera especial por alcanzar su participación número 400 en la Fórmula 1, sufrió un trompo que frenó su recuperación. El británico incluso rozó el muro antes de conseguir regresar a los pits.
Mercedes también tuvo que administrar su estrategia entre Russell y Antonelli, quienes intercambiaron posiciones por instrucciones del equipo para cerrar la competencia con neumáticos intermedios más recientes.
Norris, entretanto, no concedió oportunidades. Con la pista cada vez más complicada, mantuvo el ritmo y cruzó la meta para celebrar su tercera victoria de la temporada, después de una carrera en la que la paciencia y la precisión terminaron marcando la diferencia.
Verstappen se llevó los reflectores con una remontada desde el último lugar hasta el segundo escalón del podio, mientras Hadjar confirmó su crecimiento con el tercer puesto.
George Russell terminó cuarto y Antonelli quinto, resultados que permitieron a Mercedes asegurar matemáticamente el Campeonato de Constructores de 2026 cuando todavía restan dos carreras para concluir la temporada.
Oscar Piastri finalizó sexto, seguido por Charles Leclerc, quien consiguió superar a Lawson en la penúltima vuelta para quedarse con el séptimo lugar. El piloto de Racing Bulls terminó octavo, Hamilton fue noveno y Nico Hülkenberg completó los diez primeros puestos para Audi.
Interlagos entregó una carrera de esas que mantienen a los aficionados al borde de sus asientos hasta la última vuelta: Norris celebró desde lo más alto, Verstappen convirtió una salida desde el fondo en una remontada memorable y Mercedes levantó anticipadamente el trofeo de constructores.
La temporada todavía tiene dos capítulos por escribirse, pero el Gran Premio de São Paulo dejó tres grandes protagonistas y una certeza: en la Fórmula 1, incluso cuando todo parece perdido, nunca se puede dar por terminada una carrera.
Etiquetas: Fórmula 1, F1 2026, Gran Premio de São Paulo, GP de Brasil, Lando Norris, Max Verstappen, Isack Hadjar, Mercedes, George Russell, Kimi Antonelli, McLaren, Red Bull, Lewis Hamilton, Interlagos, Campeonato de Constructores.
Especial-eitmedia.mx
Foto: Tomada de https://x.com/McLarenF1
Con información de www.fia.com



