
El Congreso del Estado podría teñirse de azul, pero el fondo del debate va mucho más allá de una iluminación temporal. La diputada de Movimiento Ciudadano, Marisol González, presentó un Punto de Acuerdo para que el recinto legislativo se ilumine del 2 al 8 de abril, en el marco del Día Internacional de Concienciación sobre el Autismo.
Desde tribuna, la legisladora dejó claro que estos actos simbólicos ayudan a visibilizar una condición que impacta a miles de familias, pero advirtió que no pueden convertirse en el único gesto institucional. “El autismo es una realidad presente en miles de familias… es necesario fortalecer acciones como el diagnóstico oportuno, la atención integral, la capacitación docente y la inclusión”, expuso.
La propuesta llega acompañada de un llamado más amplio: pasar del discurso a la política pública. González señaló que desde su bancada se han impulsado mesas de trabajo con especialistas, reformas legales y exhortos para la creación de centros de atención en municipios, aunque reconoció que aún hay un largo camino por recorrer.
También destacó algunos avances del Gobierno estatal en materia de atención a la neurodiversidad, aunque subrayó la necesidad de dar continuidad y, sobre todo, profundidad a estas acciones.
Porque si bien iluminar edificios puede generar conciencia, la crítica de fondo es otra: en México, muchas veces la agenda social se queda en lo simbólico. Y el autismo —con sus necesidades de atención permanente, inclusión educativa y oportunidades laborales— difícilmente se resuelve con una semana de luces.
“Visibilizar es importante, pero transformar es indispensable”, resumió la diputada. Una frase que, más que cierre, funciona como reclamo: que el azul no se apague junto con la agenda pública.




