viernes, 17 abril 2026
20.3 C
Monterrey

Gerson Gómez

Últimas Noticias

La balada del Gansito de oro.

Crónica de un viaje de la ilusión al espejismo. Bienvenidos al teatro del absurdo, el circo romano de la economía mexicana donde el Gansito, esa mezcla tierno-industrial de merengue, mermelada y dudosa cobertura de chocolate, se ha convertido en el oráculo supremo de la pobreza y la riqueza de una nación. Esta no es una nota financiera. Es la historia de cómo la locura devoró el poder adquisitivo en dos actos, con la inflación como villano silencioso y el salario mínimo como un superhéroe de historietas, a veces, vuela y otras se estrella.

La Era del Señor de los Pinos (2012-2018). El Gansito de la Nostalgia. Imaginen el 2012. Enrique Peña Nieto llega al trono. En la tiendita de la esquina, el Gansito te sonríe con una frescura. Ya no volveremos a ver. En esa época, el salario mínimo era una broma de humor negro: en 2012, apenas rozaba los 60-62 pesos diarios. El Gansito, ese manjar de los dioses del colesterol, costaba alrededor de 8 o 10 pesos, quizás menos si tenías un tendero condescendiente.

Hagamos la macabra aritmética. Salario Mínimo 2012: $62.33 MXN (zona A).Precio del Gansito: $8.00 – $10.00 MXN.

Poder de Compra: Un obrero podía comprar, en teoría, unos 6 a 7 Gansitos al día si no tuviera la desfachatez de querer comer otra cosa, como tortillas o pagar luz.

Si avanzamos hacia el final de su sexenio, en 2018, la devaluación ya había hecho su trabajo sucio. El dólar, que en 2012 nos hacía sentir ricos rozando los 13-14 pesos, se había encarecido con el susto de Trump, cruzando peligrosamente la barrera de los 19-20 pesos en 2017. El salario subió nominalmente a 88.36 pesos, pero la inflación se devoró la diferencia.

El Gansito andaba ya en los 12-14 pesos. La Escena: Un trabajador, con el uniforme sudado, mira su billetera. Es 2017. Ha trabajado 8 horas. Tiene 88 pesos. Cinco Gansitos, don, y ya no me alcance para el boleto de metro. Eso era el peñanietismo: una economía estirada como chicle, pero se rompía rápido. Éramos felices y no lo sabíamos, o al menos, nos alcanzaba para un pastelito sin sentir que empeñábamos el alma.

Acto II: La Transformación de la Presidenta Sheinbaum (2024-2026). El Gansito de la Revolución. Salto temporal. Entramos en la distopía de la Cuarta Transformación, llegando a la administración de Claudia Sheinbaum. El discurso ha cambiado, la economía también, y el Gansito… ¡oh, el Gansito ha mutado! Ahora es más caro, pero se supone somos más ricos.

Salario Mínimo 2024: El salto fue cuántico: $248.93 MXN diarios. Salario Mínimo 2026: Para el 1 de enero de 2026, tras una política de aumentos históricos, el salario llega a $315.04 pesos generales. El Precio del Gansito 2024-2026: Aquí entra la locura. Según el “Índice Gansito” del economista Arturo Herrera, en 2024, con un precio de 16 pesos, se podían comprar más unidades. Pero para 2026, el precio ha escalado, encontrando paquetes de 4 Gansitos a 66 pesos, y piezas individuales que rozan los 20-22 pesos en zonas exclusivas o de alta conveniencia.

La Nueva Escena: El mismo trabajador, pero ahora es 2025. Tiene 278 pesos en la bolsa (salario de 2025). Va a la tienda.” A cómo el Gansito?” A 20 pesos, jefe. Pero subió la luz, la gasolina y hasta el aire que respira”. El trabajador hace cuentas. Con el salario de 2026 ($315) y el Gansito a $20, teóricamente compra cerca de 15 piezas. ¡Es una orgía de chocolate!

Sadismo económico: Sí, compras más Gansitos que en 2012, pero ¿has visto el precio de la gasolina? La “economía global” se ríe en nuestras caras. El dólar, aunque a veces estable, ha tenido convulsiones. La inflación de los productos básicos ha sido una masacre a cámara lenta.

Crónica Comparativa. El Gansito en la mirilla. La comparación es un espejo distorsionado. En 2012, el Gansito era un lujo de $10 pesos con un sueldo de $60.En 2026, el Gansito es un lujo de $20 pesos con un sueldo de $315.

El Veredicto Final. EPN (2012-2018): El salario apenas te permitía comer pasteles industriales. Te sentías pobre porque el dólar te asustaba y el precio del Gansito subía más rápido que tu sueldo.

CSP (2024-2026): El salario nominal ha dado un brinco de 154% en términos reales. Teóricamente, eres un “Gansito-millonario”. Pero la inflación te ha convertido en un experto en sobrevivir. Los altos costos de la vida te disparan por la espalda cuando vas a comprar la canasta básica. El Gansito sigue siendo el mismo. Pero el mexicano ya no. Hemos pasado de la esperanza vacía a la saturación de chocolate, con el peso devaluado en el recuerdo y una economía, parece tener sentido hasta darte cuenta de todo es una farsa absurda y deliciosa.