
Washington.- El exdirector del Buró Federal de Investigaciones (FBI) James Comey fue acusado de amenazar de muerte al presidente estadounidense Donald Trump, según un documento con cargos formales obtenido por RIA Novosti este martes.
“El 15 de mayo de 2025, aproximadamente, en el Distrito Este de Carolina del Norte, el acusado, James Brien Comey Jr., amenazó a sabiendas y deliberadamente con quitarle la vida y causarle daño físico al presidente de los Estados Unidos”, indica el documento del Departamento de Justicia, refiriéndose a un mensaje en redes sociales del exfuncionario.
Comey publicó en su cuenta de Instagram (propiedad de Meta, una empresa catalogada como extremista y prohibida en Rusia) en mayo de 2025 una fotografía de conchas marinas dispuestas formando el número “86 47”, lo que podría interpretarse como una clara intención de dañar al presidente, según la acusación.
También se le acusa de transmitir una amenaza a través del comercio interestatal, añade el documento.
En la jerga estadounidense, el número 86 se utiliza mayormente en la industria hotelera o gastronómica y significa deshacerse de algo o alguien que molesta.
El 47 significaría Trump, ya que es el presidente número 47 del país norteamericano.
“Amenazar la vida del Presidente de los Estados Unidos es una grave violación de las leyes de nuestra nación. El gran jurado presentó una acusación formal contra James Comey alegando que hizo precisamente eso, en un momento en que este país ha sido testigo de incitación a la violencia seguida de acciones mortales contra el Presidente Trump y otros funcionarios electos. Es necesario calmar los ánimos, y cualquiera que exacerbe la situación y amenace la vida del Presidente rendirá cuentas”, dijo el fiscal general interino Todd Blanche en un comunicado del Departamento.
El pasado sábado se registraron disparos en el capitalino hotel Washington Hilton, donde se celebraba la cena de gala anual con corresponsales de la Casa Blanca, con la presencia de Trump y otros altos funcionarios de su administración.
El presunto autor del tiroteo fue detenido rápidamente, pero un agente del Servicio Secreto resultó herido.
Según fuentes de la cadena CBS News, el sospechoso dijo que su ataque iba dirigido contra “funcionarios de la administración”, no contra el presidente Trump en concreto.
El 13 de julio de 2024, en un mitin en Butler, Pensilvania, un tirador abrió fuego, hiriendo al entonces candidato republicano en una oreja y causando una muerte y varios heridos, y un segundo intento de magnicidio se registró el 15 de septiembre de ese año, cuando un atacante fue detenido antes de disparar contra Trump en un campo de golf en West Palm Beach, Florida.
Tras ser criticado por la publicación, Comey eliminó la fotografía y dijo que había asumido que era un mensaje político que no apelaba a la violencia.
Si es hallado culpable, enfrenta una pena máxima de 10 años en prisión.
“James Comey, de manera vergonzosa, incitó a una amenaza contra la vida del Presidente Trump y la publicó en Instagram para que todo el mundo la viera. Como exdirector del FBI, era plenamente consciente de la repercusión y las consecuencias de tal publicación. El FBI y nuestros socios del Departamento de Justicia llevaron a cabo una investigación rigurosa basada en los hechos, y ahora el señor Comey rendirá cuentas por sus acciones”, afirmó el actual director del FBI, Kash Patel, en el comunicado.
Esta es la segunda vez que Comey ha sido acusado formalmente bajo el segundo Gobierno de Trump.
En septiembre de 2025, el Departamento de Justicia lo acusó de delitos de falso testimonio y obstrucción de la justicia por su participación en una investigación sobre la supuesta influencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016, que Trump ganó, pero un juez federal desestimó el caso tras constatar que el fiscal que obtuvo la acusación no había sido designado legalmente.
En julio de ese año, Trump advirtió que Comey, quien fue director del FBI de septiembre de 2013 hasta mayo de 2017, y el exdirector de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) John Brennan deberían “pagar un precio” por sus acusaciones sobre la presunta interferencia de Rusia en las elecciones, que no pudo ser demostrada. (Sputnik)
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
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