
By Redacción ATP
Dos realidades chocarán el domingo en una final inédita de Roland Garros. Por un lado, la presión por el favoritismo. En el otro, el entusiasmo por lo desconocido. Eso encarnarán Alexander Zverev y Flavio Cobolli, respectivamente, con un objetivo en común: ganar un primer título de Grand Slam.
El alemán jugará su cuarta final en un major, y pareciera que esta es la mejor oportunidad que ha tenido de estrenarse como campeón a este nivel, luego de perder las definiciones anteriores ante Dominic Thiem (US Open 2020), Carlos Alcaraz (Roland Garros 2024) y Jannik Sinner (Abierto de Australia 2025).
Será la primera vez que en un partido por el campeonato en Grand Slam va a ser favorito por ranking y va a tener enfrente a un rival por fuera del Top 10. Además, su juego ha sido arrollador en la quincena. El jugador de 29 años solo ha cedido dos sets en seis partidos, que incluyen victorias consecutivas sobre las jóvenes promesas Rafael Jodar y Jakub Mensik en su camino a la final.
Sin contar con que el alemán lidera 3-1 su Lexus ATP Head2Head con el italiano. Aunque Cobolli venció a Zverev en las semifinales de Múnich este año, Zverev obtuvo revancha días después al imponerse en Madrid. A pesar de ese amplio favoritismo antes del encuentro, el No. 3 del PIF ATP Rankings no da nada por sentado. “Es un gran jugador”, dijo Zverev sobre Cobolli, entrenado por su padre Stefano Cobolli. “Pero lo único que puedo controlar es jugar buen tenis. Intentaré mostrar mi nivel. Intentaré hacer las cosas correctas. Eso es lo único que me importa”.
Si hay algo de lo que debe cuidarse Zverev es que Cobolli no tiene nada que perder. De hecho, ha llegado a esta ronda ganando más de lo que hubiera imaginado al empezar el torneo. Para empezar, debutará en una final de Grand Slam, y tiene garantizado aparecer el próximo lunes en el Top 10 del PIF ATP Rankings por primera vez en su carrera.
Y pensar que en su anterior participación de Grand Slam antes de esta, en Australia, perdió en primera ronda ante el No. 186 Arthur Fery. Ahora está a un triunfo de ser el cuarto tenista italiano capaz de ganar al menos un major, y primero desde Jannik Sinner, que cayó sorpresivamente en segunda ronda (p. con Juan Manuel Cerúndolo).
Además, si llega a dar la sorpresa, aparecería el próximo lunes en el No. 5 del PIF ATP Rankings, convirtiéndose en el cuarto hombre de su país en ser alguna vez Top 5. Igualaría a Lorenzo Musetti (No. 5 en enero de este año), Adriano Panatta (No. 4 en 1976) y Sinner (actual No. 1 del mundo). Un salto enorme considerando que empezó el año fuera del Top 20, y este torneo como el No. 14 del mundo.
Otro factor que podrá jugar a su favor es que llegará sin desgaste al duelo del domingo luego de ganar por W/O en semifinales ante la baja por enfermedad de su compatriota Matteo Arnaldi.
“A veces ayuda. A veces no”, dijo Cobolli cuando se le preguntó sobre la situación. “Tal vez tener casi cuatro días libres sea mucho, por lo que pierdes el ritmo, pero creo que también durante el calentamiento jugué muy bien. Creo que estaré listo para la final, y sé que estaré fresco, seguro. Quizás ayude; tal vez no”.
Los márgenes entre el triunfo y la decepción no podrían ser más finos, ya que tanto Zverev como Cobolli abrigan grandes expectativas hasta la final del domingo.
Fuente: https://www.atptour.com/
eitmedia.mx




