
Por: Sergio Pintado
El “voto anti” será clave para determinar quién será el próximo presidente de Perú en una segunda vuelta con extrema paridad entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, señalaron analistas consultados por Sputnik. Para los expertos, el escenario aventura que el ganador puede no conocerse el 7 de junio y que “la incertidumbre continuará”.
Unos 27,3 millones de peruanos están convocados a elegir nuevo presidente e intentar poner fin a la crisis política que ha llevado a que el país sudamericano cuente ocho presidentes en la última década. Con un escenario de extrema paridad y una primera vuelta que terminó en escándalo, Keiko Fujimori y Roberto Sánchez buscarán llegar a la Casa de Pizarro y mantenerse hasta 2031.
Los resultados de la primera vuelta del 12 de abril demoraron más de un mes en ser oficializados y dieron paso a una campaña electoral corta en la que Fujimori, de Fuerza Popular, y Sánchez, de Juntos por el Perú, buscaron sumar apoyos de otros dirigentes políticos.
Mientras Fujimori celebró los respaldos públicos del exalcalde de Lima y tercero en la primera vuelta, Rafael López Aliaga, y del expresidente Pedro Pablo Kuzcinski (2016-2018), Sánchez contó con el apoyo público de otros de los candidatos que habían quedado por el camino en la primera vuelta como Alfonso López-Chau, Ricardo Belmont o George Forsyth.
De todos modos, el escenario parece mantenerse en una fuerte paridad en los días previos a la elección, en la que los peruanos deberán marcar con una cruz en la fotografía del candidato de su preferencia, que irá acompañado por dos postulantes a la vicepresidencia. Empate absoluto
En efecto, las últimas encuestas divulgadas en Perú coinciden en la paridad entre ambos candidatos. Un “simulacro de votación” hecho por la consultora Ipsos otorga un 40,4% a Fujimori y un 38,3% a Sánchez, aclarando que la distancia en favor de la candidata fujimorista aún está dentro del margen de error.
La consultora Imasolu, en tanto, adjudica un 39,58% a la líder de Fuerza Popular y un 33,08% al estandarte de Juntos por el Perú.
En diálogo con Sputnik, el analista de opinión pública y director de Imasolu, Enzo Elguera, aseguró que a esos estudios deben sumársele algunos movimientos de última hora que podrían indicar un pequeño crecimiento en favor de Sánchez, aunque siempre en un escenario de suma paridad.
“Estamos hablando no ya de un empate técnico, sino de un empate real y que si bien tiene ligeras ventajas es por decimales”, explicó Elguera. El experto explicó que cada uno de los candidatos optó por diferentes estrategias en el último tramo de campaña: Keiko Fujimori, por ejemplo, apostó por “relanzar su figura” y mostrarse como una candidata “mucho más prudente y abordando temas positivos”. De hecho, la aspirante no solo aseguró que únicamente gobernará durante un período de Gobierno, sino que, además, durante su acto de cierre de campaña enfatizó la necesidad de “estar unidos” y que “los cimientos de una nación no se pueden construir en base al odio ni al insulto”.
Para Elguera, la estrategia de la política peruana ha conseguido desdibujar la “imagen dura y fuerte” que ha tenido en sus anteriores candidaturas y que tradicionalmente la ha identificado con la figura de su padre, Alberto Fujimori (1990-2000), e incluso con acusaciones de promover posturas “dictatoriales”.
En contraposición, Sánchez no ha dejado de apostar por “el antifujimorismo”, detalló el especialista, recordando que esta táctica “ha servido a quienes ganaron las últimas tres elecciones”, en referencia a las sucesivas victorias de Ollanta Humala (2011-2016) en 2011, Kuzcinski en 2016 y Pedro Castillo (2021-2022) en 2021.
En efecto, durante su cierre de campaña, Sánchez calificó a Fujimori como “la señora del caos” y la acusó de ser la responsable de las continuas vacancias presidenciales que han obligado a Perú a cambiar de presidente de forma tan frecuente.
El sufragio “anti”
En un escenario de extrema paridad, Elguera consideró que la elección se resolverá por márgenes muy estrechos y que se relacionan, en gran medida, con el “voto anti”, es decir, la opción de aquellos que, antes que convencidos de su apoyo a un candidato, emitirán su sufragio con el objetivo principal de evitar que su candidato más rechazado llegue al Gobierno.
“La lógica es evitar que gane el otro candidato y, si bien cada uno tiene su colchón electoral, es lo que anima a la gran mayoría a apostar por Sánchez o por Fujimori”, subrayó.
“Acá lo que está en juego es el antiKeiko y el antiSánchez”, refrendó, en conversación con Sputnik, el analista político Martín Manco. Para el experto, esta variable se entrecruza con la geográfica, que posiciona mejor a Keiko Fujimori en el área metropolitana de Lima, pero da mejores posibilidades a Sánchez en las provincias del país. Sin embargo, Manco no se mostró optimista en relación a que la elección pueda resolver los problemas de inestabilidad política que Perú ha enfrentado durante los últimos años, tanto si resulta en la primera victoria de Fujimori o si se trata de su cuarta derrota.
“La incertidumbre política se va a mantener en ambas situaciones, gane quien gane. Fujimori no entra con una gran mayoría en el Senado y no tendría mayoría en Diputados. En el caso de Sánchez, sucede lo mismo, agregando que inquieta a las Fuerzas Armadas y a los mercados”, sentenció.
Sin definición
Ambos analistas coinciden en que, con este nivel de paridad, es poco probable que los peruanos conozcan quién será su próximo presidente en la misma noche del 7 de junio.
Elguera resaltó el papel de los “personeros” de cada candidato, que seguramente tendrán la labor de “pelear cada voto en las mesas de votación” y dejar sin efecto los posibles sufragios que vayan para el contendiente.
El director de Imasolu recordó que algo similar ya sucedió en el balotaje que enfrentó a Keiko Fujimori con Pedro Castillo en 2021, cuando debió hacerse un “reconteo” de las papeletas, que alargó la definición oficial más de un mes. Sputnik
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
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