
El acelerado crecimiento industrial de Nuevo León contrasta con una marcada caída en la construcción de vivienda de interés social, una situación que, de no corregirse, podría agravar los problemas de movilidad, desigualdad y desarrollo urbano en la zona metropolitana de Monterrey, advirtieron especialistas durante la Asamblea General Ordinaria número 276 de la Sociedad de Urbanismo Región Monterrey A.C. (SURMAC).
Durante el encuentro, el socio director de la consultora SOFTEC, Eugene Towle, presentó un panorama sobre la demanda habitacional que enfrentará el estado en las próximas dos décadas, al estimar que entre 2026 y 2046 será necesario construir más de 870 mil viviendas y habilitar alrededor de 42 mil 500 hectáreas de suelo urbano para atender el crecimiento de la población.
El especialista señaló que, pese al dinamismo económico derivado de la instalación de nuevos parques industriales y la llegada de inversiones, la oferta inmobiliaria se ha concentrado principalmente en desarrollos residenciales y residencial plus, dejando rezagada la producción de vivienda accesible para trabajadores y familias de ingresos medios y bajos.
Towle planteó que una de las alternativas consiste en impulsar proyectos de regeneración urbana y densificación, especialmente en zonas consolidadas como el centro de Monterrey, donde un desarrollo de hasta seis niveles con usos mixtos permitiría incorporar cerca de 90 mil viviendas, además de espacios comerciales y edificios de oficinas.
A su consideración, para lograrlo será necesario replantear la política urbana y superar la resistencia al incremento de densidades, la modificación de usos de suelo y la planeación de infraestructura que permita un crecimiento ordenado.
Por su parte, la presidenta de SURMAC, Pricila Dávila, aseguró que el estado aún se encuentra a tiempo de planificar un desarrollo urbano sostenible, aunque advirtió que es indispensable actualizar los programas municipales de desarrollo urbano para responder a las nuevas necesidades de la metrópoli.
Explicó que uno de los principales desafíos consiste en cambiar la percepción negativa sobre la densificación, ya que, cuando se desarrolla con planeación e infraestructura suficiente, permite construir ciudades más eficientes, con menores tiempos de traslado y una mejor integración entre vivienda, comercio y centros de trabajo.
Asimismo, consideró necesario facilitar la mezcla de usos de suelo para acercar la vivienda a las zonas de empleo y reducir la presión sobre la movilidad metropolitana.
“La población seguirá creciendo y el reto es hacerlo de manera ordenada. Todavía estamos a tiempo de planear el futuro de la ciudad, pero es indispensable que más municipios actualicen sus instrumentos de desarrollo urbano y respondan a la creciente necesidad de vivienda asequible, particularmente en las zonas industriales”, señaló.
En la sesión participaron urbanistas, arquitectos, desarrolladores inmobiliarios, especialistas en planeación urbana, funcionarios estatales y municipales, así como exgobernadores e integrantes de la Sociedad de Urbanismo Región Monterrey, quienes coincidieron en que el acceso a vivienda asequible se ha convertido en uno de los principales desafíos para el desarrollo económico y social de Nuevo León.
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