
Ciudad de México.- La secretaria de Gobernación presentó una cronología del caso Ismael “El Mayo” Zambada y sostuvo que las versiones ofrecidas por autoridades estadounidenses sobre el operativo son contradictorias. Advirtió que, de confirmarse la participación del FBI sin notificación al Gobierno mexicano, podrían haberse vulnerado tratados internacionales y la legislación nacional.
Ciudad de México.- La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, colocó este martes uno de los temas más delicados de la agenda bilateral entre México y Estados Unidos al sostener que existen contradicciones en las versiones oficiales sobre la captura de Ismael “El Mayo” Zambada y advertir que alguien no dijo la verdad sobre la participación de agencias estadounidenses en el operativo realizado el 25 de julio de 2024.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la titular de Gobernación presentó una reconstrucción cronológica de los acontecimientos que desembocaron en la detención del histórico líder del Cártel de Sinaloa y explicó por qué el Gobierno mexicano considera necesario reabrir el análisis del caso.
Rodríguez recordó que el punto de partida fue la captura de Ovidio Guzmán López el 5 de enero de 2023 en Jesús María, Culiacán, operativo en el que perdieron la vida diez elementos del Ejército Mexicano. Meses después, el hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán fue extraditado a Estados Unidos como parte de los mecanismos de cooperación entre ambos países.
La funcionaria señaló que el 25 de julio de 2024 ocurrió un hecho que modificó el panorama de seguridad en Sinaloa: una aeronave aterrizó en Santa Teresa, Nuevo México, con Joaquín Guzmán López e Ismael “El Mayo” Zambada a bordo, quienes fueron detenidos por autoridades estadounidenses.
Uno de los datos que destacó durante su exposición fue que la aeronave despegó sin activar su sistema de localización y únicamente encendió el dispositivo cinco minutos antes de aterrizar en territorio estadounidense, situación que desde entonces despertó interrogantes sobre el desarrollo del operativo.
Tras aquellos hechos, explicó, el Gobierno de México solicitó el 31 de julio de 2024 información oficial a la Embajada de Estados Unidos para conocer si alguna agencia de ese país había intervenido en territorio mexicano durante la captura del capo sinaloense.
La respuesta llegó días después. El 9 de agosto de 2024, el entonces embajador Ken Salazar aseguró públicamente que ninguna agencia estadounidense había participado en la operación.
Sin embargo, la aparición reciente de una investigación periodística cambió nuevamente el escenario.
El reportaje reveló que la aeronave utilizada para trasladar a Zambada forma parte de una exhibición instalada en El Paso, Texas, donde el Buró Federal de Investigaciones (FBI) presenta el avión como parte de una operación realizada por esa corporación.
Fue entonces cuando Rosa Icela Rodríguez lanzó una de las frases que marcaron la conferencia.
“Las versiones son contradictorias. Alguien mintió”, afirmó al referirse a las diferencias entre la información difundida por autoridades estadounidenses y los nuevos elementos dados a conocer públicamente.
Para la secretaria de Gobernación, la importancia del caso no radica únicamente en conocer quién participó en el operativo, sino en establecer si se respetaron los mecanismos de cooperación internacional que regulan las acciones conjuntas entre ambos países.
Explicó que, en caso de confirmarse una participación del FBI sin conocimiento del Gobierno mexicano, podrían haberse vulnerado diversos instrumentos jurídicos internacionales, entre ellos la Carta de las Naciones Unidas, la Carta de la Organización de los Estados Americanos, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley de Seguridad Nacional.
La funcionaria enfatizó que el Gobierno de México mantiene una política de combate frontal a las organizaciones criminales y rechazó cualquier insinuación de acuerdos con grupos delictivos.
“Debe quedar claro que el Gobierno de México no hace pactos criminales con nadie”, sostuvo al explicar que la estrategia de seguridad implementada en Sinaloa demuestra la actuación permanente de las instituciones federales contra todas las organizaciones generadoras de violencia.
Rodríguez señaló que precisamente por esa razón el Gabinete de Seguridad presentó durante la misma conferencia un balance de los operativos desplegados en Sinaloa desde el inicio de la actual administración, con el propósito de mostrar los resultados obtenidos en materia de detenciones, aseguramientos de drogas, armas y laboratorios clandestinos.
La secretaria evitó adelantar conclusiones sobre la eventual responsabilidad de autoridades estadounidenses y explicó que corresponderá a las investigaciones determinar si existieron irregularidades durante el operativo de captura.
No obstante, dejó claro que las contradicciones detectadas obligan al Gobierno mexicano a solicitar información oficial y esclarecer plenamente uno de los episodios que modificó el equilibrio interno del Cártel de Sinaloa y desencadenó una nueva ola de violencia en esa entidad.
Con la presentación de esta cronología, la Secretaría de Gobernación fijó la postura institucional del Gobierno de México: reconstruir los hechos, aclarar las inconsistencias detectadas y determinar si durante la captura de Ismael “El Mayo” Zambada se respetaron los acuerdos internacionales que rigen la cooperación bilateral en materia de seguridad.





