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Muere Lindsey Graham, el poderoso senador republicano que marcó la política exterior de Estados Unidos y endureció la presión sobre México

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EU.- La política estadounidense perdió este fin de semana a uno de sus personajes más influyentes de las últimas dos décadas. Lindsey Graham, senador republicano por Carolina del Sur y una de las voces de mayor peso en materia de seguridad nacional y política exterior dentro del Congreso de Estados Unidos, falleció la noche del sábado, informó oficialmente su oficina.

De acuerdo con el comunicado difundido por su equipo, el legislador murió a consecuencia de una enfermedad “breve y repentina”. Medios estadounidenses señalaron que los servicios de emergencia acudieron a su residencia en Washington tras recibir un reporte por un presunto infarto, aunque serán las autoridades correspondientes quienes determinen oficialmente la causa del fallecimiento.

Con su muerte, el Partido Republicano pierde a uno de sus operadores políticos más experimentados y a un senador que durante más de veinte años influyó en algunas de las decisiones más importantes sobre defensa, justicia, inteligencia y relaciones exteriores de Estados Unidos.

Nacido el 9 de julio de 1955, Graham inició su carrera política en la Cámara de Representantes en 1995 y desde 2003 ocupó un escaño en el Senado por Carolina del Sur. A lo largo de su trayectoria integró y presidió comités estratégicos, entre ellos el Comité Judicial, desde donde desempeñó un papel decisivo en la confirmación de jueces federales y de ministros de la Suprema Corte durante la administración del presidente Donald Trump.

Su evolución política fue una de las más llamativas dentro del Partido Republicano. Durante la campaña presidencial de 2016 se convirtió en uno de los críticos más severos de Donald Trump; sin embargo, una vez que el magnate llegó a la Casa Blanca, Graham pasó a formar parte de su círculo de mayor confianza y terminó consolidándose como uno de sus principales aliados y consejeros en temas internacionales.

En Washington era considerado un auténtico “halcón” de la política exterior. Respaldó la intervención militar en Irak, impulsó una línea de máxima presión contra Irán y Corea del Norte, defendió el fortalecimiento del apoyo militar a Ucrania y promovió sanciones más severas contra Rusia tras la invasión a territorio ucraniano.

Su influencia también alcanzó directamente la relación entre Estados Unidos y México. En los últimos años encabezó diversas iniciativas para que los cárteles mexicanos fueran designados como organizaciones terroristas extranjeras, una propuesta que generó fuertes diferencias diplomáticas entre ambos países.

Además, insistió en endurecer la estrategia estadounidense contra el narcotráfico, promovió mayores sanciones contra las organizaciones criminales vinculadas al tráfico de fentanilo y criticó de manera constante la política de seguridad implementada por el Gobierno mexicano, al considerar que no enfrentaba con suficiente firmeza a los grupos delictivos.

Sus posicionamientos fueron retomados con frecuencia tanto por legisladores republicanos como por funcionarios estadounidenses, convirtiéndose en una de las voces más influyentes en la discusión sobre seguridad fronteriza, combate al crimen organizado y cooperación bilateral con México.

La muerte de Graham ocurre en un momento de intensa actividad política en Estados Unidos, cuando el Congreso mantiene abiertos debates sobre seguridad nacional, migración, presupuesto y política internacional, temas en los que el senador mantenía una participación activa y un liderazgo reconocido dentro de la bancada republicana.

Su ausencia deja un vacío importante en el Senado estadounidense y obliga al Partido Republicano a reorganizar una de sus figuras con mayor experiencia legislativa y capacidad de negociación, particularmente en asuntos relacionados con defensa y relaciones exteriores.

Más allá de las posiciones encontradas que generó a lo largo de su carrera, Lindsey Graham deja un legado político que influyó de manera determinante en la agenda conservadora de Estados Unidos y en la forma en que Washington abordó los principales desafíos de seguridad internacional durante las últimas dos décadas. Su nombre permanecerá ligado a algunos de los debates más trascendentes sobre justicia, política exterior y combate al crimen organizado en la historia reciente del Congreso estadounidense.

Especial-eitmedia.mx

Foto: Tomada de https://x.com/LindseyGrahamSC/media

Con información de https://noticiaslatam.lat/