
Tampico, Tamaulipas.— Un operativo federal contra el mercado ilícito de hidrocarburos terminó por revelar una escena que va mucho más allá del robo y almacenamiento ilegal de combustible: en uno de los inmuebles cateados fueron encontrados 135 animales exóticos, varios de ellos pertenecientes a especies amenazadas o en peligro de extinción.
Las acciones fueron desplegadas en Tampico y Altamira, Tamaulipas, como parte de las investigaciones que autoridades federales mantienen sobre actividades relacionadas con el manejo y comercialización ilegal de hidrocarburos.
En total fueron intervenidos cinco inmuebles: un centro de almacenamiento, una estación clandestina de combustible, una vivienda, un taller y un rancho. Una persona fue detenida durante el operativo.

Pero fue precisamente en el rancho donde los agentes encontraron uno de los hallazgos más delicados.
Entre los 135 ejemplares asegurados había cinco tigres de Bengala, tres jaguares, un ligre, 21 monos araña, dos hienas, tres leones africanos, además de bisontes, tortugas sulcata, búfalos y un camello.
La dimensión ambiental del caso adquiere mayor relevancia porque al menos 35 de los animales se encuentran considerados dentro de alguna categoría de riesgo conforme a la NOM-059-SEMARNAT-2010.
Entre ellos aparecen monos araña mexicanos y jaguares, así como un tigrillo, una guacamaya verde y bisontes americanos, especies catalogadas en peligro de extinción.
También fueron localizados borregos cimarrón, una iguana verde y un perico azteca, ejemplares sujetos a protección especial.
El aseguramiento además involucra especies cuyo comercio internacional se encuentra regulado por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), entre ellas tigres de Bengala, un mandril, un lémur, leones africanos y tortugas sulcata.
Por ahora, las autoridades no han establecido públicamente el origen de los animales ni la finalidad específica para la que eran mantenidos en el rancho. Esa investigación será determinante para establecer si detrás de la colección existe una operación de tráfico, comercialización o posesión ilegal de fauna silvestre.
Los ejemplares fueron entregados a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que deberá realizar su valoración y determinar las condiciones necesarias para su resguardo y manejo especializado.
El otro componente del operativo apunta directamente al negocio clandestino de los combustibles.
En los inmuebles intervenidos fueron localizados aproximadamente 68 mil litros de diésel, además de un tractocamión, dos pipas, una camioneta tipo pick up, dos frac tanks, dos autotanques, cuatro bombas de presión, dos tanques reactores, cuatro tanques de almacenamiento y una motobomba.
También fueron aseguradas mangueras, contenedores y diverso equipo presuntamente utilizado para almacenar y manipular hidrocarburos de procedencia ilícita.
A este inventario se sumaron equipos de comunicación, dos armas de fuego y cartuchos.
El operativo fue realizado por elementos de la Secretaría de Marina, en coordinación con la Fiscalía General de la República, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y autoridades estatales, dentro de las acciones de la Estrategia Nacional de Seguridad.
El detenido fue informado de sus derechos y quedó, junto con los objetos asegurados, a disposición del Ministerio Público federal, que deberá determinar su situación jurídica.
Los cinco inmuebles permanecieron bajo resguardo de las autoridades.

El caso abre ahora una segunda línea de investigación que podría resultar tan relevante como la relacionada con los hidrocarburos: determinar cómo llegaron decenas de animales protegidos y especies exóticas a un rancho utilizado, presuntamente, dentro de una operación vinculada con el almacenamiento y manejo ilegal de combustible.
Más allá de los miles de litros de diésel asegurados, el hallazgo deja una pregunta incómoda: ¿qué tan profundas son las redes clandestinas que permiten que negocios ilícitos de distintos mercados terminen compartiendo los mismos espacios?
Por lo pronto, 135 animales quedaron fuera de ese circuito y bajo protección de las autoridades ambientales. La investigación deberá establecer quién los tenía, de dónde procedían y, sobre todo, si su presencia era solamente una colección privada o parte de un negocio mucho mayor.
Especial-eitmedia.mx
Con información FGR




