
Por: Mariano Yberry
A unos meses de realizarse la elección intermedia en México, dos partidos considerados “pequeños” en el sistema político mexicano, se posicionan con más militantes que otros que, históricamente, fueron dominantes.
Se trata del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo, los cuales, según datos del Instituto Nacional Electoral (INE), cuentan con 1.061.319 y 590.797 militantes, respectivamente.
Con estas cifras el Verde se coloca como la segunda fuerza electoral, por debajo de Morena —que cuenta con 11,6 millones de militantes— y el PT como la cuarta, por debajo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que perdió 54% de sus militantes en este semestre al quedarse con 819.109, y por arriba del Partido Acción Nacional (PAN), que tiene 366.104 militantes.
Ambos grupos políticos han sido considerados, a lo largo del tiempo, como partidos “satélites”, es decir, fuerzas minoritarias con poca base electoral, pero con suficiente fuerza para marcar diferencias en una votación presidencial o en jornadas clave en el Congreso de la Unión.
El PVEM, en 2012, fue en alianza con el PRI cuando Enrique Peña Nieto ganó la presidencia. En esa misma elección, el PT fue en alianza con el extinto Partido de la Revolución Democrática (PRD) cuyo candidato fue Andrés Manuel López Obrador. Tres años después, el PT casi pierde el registro a nivel nacional como grupo político porque, en un primer conteo de la elección intermedia, no había logrado obtener votos equivalentes al 3% del padrón electoral.
En 2018, se sumaron a la alianza con Morena y en 2024 a la candidatura de Claudia Sheinbaum, quien incluso besó la mano del líder del Verde en el Senado (cámara alta), Manuel Velasco, cuando tomó posesión del cargo el 1 de octubre de 2024.
Sin embargo, esta unión ha sido inestable en los primeros dos años de Gobierno de la morenista. Ni el PVEM ni el PT respaldaron la reforma electoral que propuso Sheinbaum en 2024, por lo cual tuvo que ser descartada en los términos planteados por el Ejecutivo.
Asimismo, se espera que, de las 17 gubernaturas que se votarán en 2027, en al menos 12, ambos partidos vayan solos, no en alianza, lo que evidencia su posicionamiento electoral y político es cada vez más claro.
Adaptarse a la coyuntura
El doctor en ciencias políticas y sociales Maximiliano García Guzmán reconoció en entrevista para Sputnik que ambos partidos, considerados pequeños en años anteriores, han logrado posicionarse como fuerzas políticas importantes en suelo mexicano.
Para el analista político, un factor que explica este crecimiento es su alianza con Morena desde la elección presidencial de 2018, pero también debido a su “flexibilidad ideológica” y su experiencia para “leer muy bien las coyunturas” y administrar sus alianzas con todos los partidos, sobre todo el PVEM.
De igual modo, destacó que ambas fuerzas han fortalecido sus bases electorales en distintas zonas de la nación latinoamericana —sobre todo el PVEM—, lo que les ha permitido convertirse en grupos políticos clave con un apoyo suficiente como para lanzarse en solitario en algunas elecciones locales, e incluso, para frenar iniciativas constitucionales como lo fue la reforma electoral de este año. A pesar de la intensa negociación que llevaron a cabo la consejera jurídica de la Presidencia, y en ese entonces líder de Morena, Luisa María Alcalde, y el coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, no lograron que el PVEM y el PT dieran su voto por cuestiones como la eliminación de las curules plurinominales, así como la reducción al financiamiento de fuerzas políticas
“Morena les ha servido para conservar el registro, pero también para transformar un poco su base de electores a partir de ese trabajo territorial. Incluso, a partir de desmarcarse de ciertas cuestiones que el propio Morena ha tratado de impulsar, y que han resultado como una especie de banderas políticas para para marcar cierta autonomía”, detalló García Guzmán.
En este contexto, tanto el PVEM y el PT se han erigido como una especie de interlocutores políticos porque, a diferencia de lo que lograron en sus alianzas con el PRI y el PAN, alcanzaron a posicionarse en puestos claves de la estructura gubernamental.
“En específico, el caso del Verde ha sabido muy bien leer en qué puntos de las estructuras de gobierno puede colocar personajes que vayan justamente haciendo esta interlocución, cosa que en efecto la oposición tradicional no está haciendo”, comentó el académico.
¿Futuro fuera de la coalición?
Por su parte, el doctor en estudios sociales José Antonio Carrera Barroso explicó que este fortalecimiento del PVEM y el PT inició cuando Morena comenzó a posicionarse como una fuerza preponderante hace más de 10 años, esto antes de ganar su primera votación.
El investigador declaró que, si bien el número de militantes influye en su avance electoral, lo que verdaderamente marca la diferencia en las organizaciones políticas son su poder de veto y de coalición, que otros partidos con más historia como el PRI y el PAN ya no tienen.
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“La ciudadanía ya diferencia entre el discurso a los hechos y, mientras la oposición no se reinvente, la gente va a seguir votando por Morena. Y el Verde y el PT se dieron cuenta que, siendo aliados de [la fuerza oficialista], aliados políticos, no ideológicos (…) supieron acomodarse en esta reformulación del partido del sistema de partidos”, sostuvo.
Pese a ello, Carrera Barroso señaló que, si bien no es menor la cantidad de militantes que tienen, esto no se traduce a un posicionamiento en zonas geográficas específicas, como sí lo tiene el PRI en Coahuila (norte), por ejemplo, ya que ese millón de militantes con los que cuentan se diluyen a lo largo de todo el territorio mexicano y no es suficiente comicios.
El académico agregó que, a pesar de su posicionamiento, el PVEM y el PT aún necesitan de Morena para conseguir victorias en las jornadas de votación, por lo que la elección intermedia del 2027 podría evidenciar esta situación, o marcar la pauta, para que sean cada vez menos dependientes del partido en el poder.
“Morena es, electoralmente, una marca en términos de marketing político, misma que te ayuda a ganar elecciones. Ella te garantiza o, si no te garantiza, te ayuda en una gran proporción a ganar una elección”, declaró. ¿Qué pasará en la elección del 2027?
Los especialistas coincidieron en que es poco probable que Morena sufra una derrota considerable en los comicios intermedios del próximo año, aunque también consideraron que la victoria no será tan aplastante como la del 2024, sobre todo porque el nivel de participación en este tipo de elecciones suele ser bajo.
García Guzmán comentó que el verdadero reto para Morena será tras este período de sufragios y basado en qué tanto pueden conseguir el PVEM y el PT por su cuenta.
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“Ahí más bien la operación tendrá que ser posterior, es decir, volver a tejer lo que en la coalición finalmente no se pudo. En el caso de los partidos de oposición tradicionales, me parece que tampoco vamos a ver un repunte muy claro”, señaló.
Por su parte, Carrera Barroso indicó que no se esperan muchas sorpresas, salvo en el caso de algunas gubernaturas que podrían complicarse para Morena. En tanto, que los partidos de oposición como el PRI y el PAN no podrán mejorar sus resultados si no entienden que “tienen que representar realmente los intereses de la ciudadanía que dicen representar”.
“Mientras el PRI y el PAN no se bajen de esta burbuja de la historia de su partido (…) mientras no entiendan que tienen que hacer política distinta, no le van a ganar a Morena”, aseveró. Sputnik
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
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