
Por: Mariano Yberry
Los mexicanos están usando más las tarjetas de crédito, pero no logran reducir sus deudas, lo que ha generado un incremento en la cartera vencida del consumo, con niveles no vistos desde la pandemia de COVID-19 en 2020.
De acuerdo con datos del Banco de México (Banxico), a finales de junio la cartera vencida llegó a los 64.000 millones de pesos (3.555 millones de dólares), mientras que los portafolios vencidos de los créditos de consumo alcanzaron 64.500 millones de pesos (3.583 millones de dólares), 32,8% más que el año anterior en términos reales.
En el caso de la cartera vencida de las tarjetas de crédito, la cifra llegó a los 25.851 millones de pesos (1.436 millones de dólares), 53,1% más que el año anterior, cuando acumuló 16.533 millones de pesos (918 millones de dólares). Al margen de estos datos, el banco central del país latinoamericano publicó una encuesta que revela que el 91% de los mexicanos no se ajusta a su presupuesto y el 65% reconoce que su nivel de deuda actual se debe principalmente a una mala gestión financiera.
Sputnik consultó a dos analistas económicos para conocer qué reflejan estos datos sobre la economía mexicana y cuál es el panorama a corto, mediano y largo plazo.
Una economía que avanza lento
En charla para este medio, el doctor en Economía, César Salazar, comentó que, si bien hay indicadores que evidencian que la economía mexicana está en desaceleración, las cifras sobre las carteras vencidas no muestran señales de alerta, dado que “hay un gran porcentaje de población que no está bancarizada”.
Según datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), hasta abril de este año existían más de 45.700.000 tarjetas de crédito activas en el país, lo que representa poco más de un tercio de toda la población mexicana.
En este contexto, Salazar consideró que uno de los factores que influye en la cartera vencida es el aumento de las ofertas de créditos y la promoción de “incentivos perversos” para que la población compre en modalidades de meses sin intereses, sin tener una buena salud financiera.
A esto se suman los altos intereses que cobran los bancos y las comisiones que provocan que, ante una emergencia o desempleo, se caiga en la morosidad. “Los bancos tienen un gran incentivo para prestar en estos segmentos dada la alta tasa de interés que los consumidores no alcanzan a dimensionar, esto de, por ejemplo, los pagos a meses sin intereses. Como tú piensas que vas a pagar en los siguientes 20 meses y que el pago es relativamente reducido respecto al costo del bien, no solo tomas uno, sino tomas [varios], haciendo como un efecto de bola de nieve”, explicó el académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El analista refirió que, a pesar del incremento registrado en las tarjetas de crédito, no hay señales de una afectación grave a la banca, ya que “no es que eleven el crédito porque están compitiendo entre ellos, sino que entre todos están generando las condiciones para maximizar sus beneficios”.
“El crédito del futuro probablemente será más caro a partir de este incremento en la cartera vencida; el banco como institución me parece que no va a tener ninguna pérdida que le pueda generar inestabilidad. Lo que sí es que va a tener la posibilidad de cobrar tasas de interés más altas para los que sí tengan que pagar”, aseveró Salazar.
Al margen de esto, el especialista afirmó que hay claros signos de desaceleración económica, pero México avanza lento y recomendó no caer en promociones engañosas a largo plazo para evitar un sobrendeudamiento.
Posible crisis bancaria
En contraste, el doctor en Economía, Arturo Huerta, estimó que las cifras sobre cartera vencida mandan señales sobre una posible crisis bancaria y una economía estancada que no ha logrado crecer más del 1% desde 2018.
El académico de la UNAM opinó que, ante el desempleo y los bajos niveles de ingreso, los mexicanos han apostado por el crédito para sortear sus problemas de consumo cotidiano, sin que esto se traduzca en una mejora en los ingresos.
Asimismo, el experto indicó que, desde 2024, las ganancias de la banca han ido cayendo hasta 2,2% en el primer trimestre de este año; se han sostenido principalmente por el cobro de intereses.
“La banca gana lo que quiere y cobra las comisiones que quiere; es justo porque no está regulada. Tenemos una banca disfuncional al crecimiento económico. La economía no crece; no es posible que la banca tenga altas ganancias si la economía no está creciendo”, subrayó. Huerta resaltó que la problemática podría seguir avanzando y generar inestabilidad bancaria como sucedió en 1995, debido a que los ingresos, por sí mismos, no crecen y, aunque baja la inflación, las tasas de interés no lo hacen, lo que provocará un aumento en el costo de los créditos.
“La política económica que se viene instrumentando actúa a favor del sector financiero y el bancario, con la tasa de interés por la austeridad fiscal y luego el dólar barato. Este abarata importaciones, las cuales se desplazan en la producción nacional. Esto también afecta el ingreso de las empresas, se genera desempleo, se mantienen bajos salarios y de ahí que caen en deuda y la incapacidad de pago de la deuda, y esta es una antesala de una crisis bancaria. No tengo la menor duda de que vamos hacia ese escenario”, concluyó. Sputnik
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
eitmedia.mx




