
Washington.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar el combate al narcotráfico en el centro de su discurso y, tras destacar los esfuerzos de la presidenta Claudia Sheinbaum en materia de seguridad, aseguró que su administración ha conseguido reducir en 97 por ciento la entrada de drogas por vía marítima a territorio estadounidense.
Durante un evento en Baltimore, Maryland, Trump habló de las acciones emprendidas por Estados Unidos contra organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y destacó la participación de las fuerzas navales estadounidenses en la región.
“Nuestra Armada también está poniendo fin al sangriento reinado de los cárteles de la droga y de las salvajes bandas extranjeras aquí, en el hemisferio occidental”, afirmó.
El mensaje marcó un cambio de tono después de que el mandatario estadounidense ha reconocido en distintas ocasiones las acciones emprendidas por el gobierno de Claudia Sheinbaum contra el narcotráfico.
Trump ha destacado los decomisos de drogas, el desmantelamiento de laboratorios y el despliegue de fuerzas de seguridad realizado por México, aunque también ha insistido en que su país debe mantener una ofensiva propia contra las organizaciones criminales y las rutas utilizadas para introducir estupefacientes.
Ahora, durante su intervención en Baltimore, aseguró que esa estrategia ha provocado una disminución de 97 por ciento en la entrada de drogas por mar.
La cifra corresponde a una afirmación del propio Trump y no equivale necesariamente a una medición del volumen total de drogas que deja de llegar a Estados Unidos.
Los decomisos permiten conocer la cantidad de droga detectada por las autoridades, pero no permiten establecer por sí solos cuánto narcótico consigue ingresar al país sin ser localizado. Por ello, una reducción en las incautaciones no necesariamente significa una reducción equivalente del tráfico.
La ofensiva estadounidense contra las llamadas “narcolanchas” se ha intensificado desde septiembre de 2025, con operaciones militares en aguas del Caribe y del Pacífico oriental contra embarcaciones que el gobierno de Trump señala como vinculadas con organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Las operaciones han dejado más de 200 personas muertas, de acuerdo con los recuentos difundidos hasta los primeros días de octubre, mientras Washington sostiene que las embarcaciones atacadas formaban parte de redes de tráfico de drogas.
El gobierno estadounidense ha defendido estas acciones como parte de una estrategia para impedir que los estupefacientes lleguen a su territorio y ha presentado a los grupos señalados como una amenaza para la seguridad nacional.
Sin embargo, la información pública disponible no permite confirmar en todos los casos que las embarcaciones atacadas transportaran drogas, debido a que las autoridades estadounidenses no han presentado evidencia detallada sobre cada operación.
El número de ataques y víctimas ha generado además cuestionamientos internacionales sobre el uso de la fuerza y sobre la base jurídica de las operaciones.
En medio de esta ofensiva, Trump mantiene una postura de reconocimiento hacia algunas de las acciones de México, particularmente las emprendidas por el gobierno de Sheinbaum contra organizaciones criminales, mientras sostiene que Estados Unidos debe actuar directamente para impedir el ingreso de drogas.
Así, el discurso del presidente estadounidense combinó dos mensajes: el reconocimiento a las acciones mexicanas y la defensa de una estrategia militar propia para combatir las rutas marítimas del narcotráfico.
La afirmación de una reducción de 97 por ciento queda, por ahora, como la cifra planteada por Trump, mientras la magnitud real de la disminución del flujo total de drogas por vía marítima no puede determinarse únicamente a partir de los decomisos registrados.
Especial-eitmedia.mx
Foto: screnschot-White House
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