
Hidalgo.- A Tigres le dieron sus dulces de Halloween, pero no precisamente para celebrar. Los Tuzos del Pachuca se convirtieron en los protagonistas de una auténtica tarde de terror para los universitarios, que salieron del Estadio Hidalgo con una goleada de 3-0, tres goles en contra, un expulsado y un panorama cada vez más oscuro en sus aspiraciones de llegar a la Liguilla del Apertura 2026.
Lo que debía ser una tarde para recuperar terreno terminó convertido en una pesadilla para el equipo regiomontano. Pachuca aprovechó los errores defensivos, castigó cada oportunidad y terminó celebrando una victoria que lo mantiene con vida en la pelea por la clasificación, mientras Tigres comienza a quedarse sin margen de maniobra.
Los Tuzos no necesitaron recurrir a trucos para asustar a su rival. Desde los primeros minutos dejaron claro que estaban dispuestos a aprovechar cualquier descuido de los visitantes. El primer susto llegó con una jugada desafortunada para la defensa felina: un intento de despeje terminó rebotando en Salomón Rondón y el balón cambió de dirección hasta meterse en la portería de Nahuel Guzmán.
El gol tuvo algo de fortuna, pero también representó el primer golpe de una tarde que se complicaría todavía más para los universitarios. Rondón volvió a aparecer en la construcción de la segunda anotación y Pachuca encontró la manera de ampliar una ventaja que comenzaba a pesar demasiado sobre los visitantes.
La tercera anotación fue obra de Kenedy, quien había iniciado el encuentro en la banca. El brasileño sacó un potente disparo raso que se metió junto al poste izquierdo, dejando a Guzmán sin oportunidad de evitar el golpe definitivo. El 3-0 convirtió el Estadio Hidalgo en una fiesta hidalguense y en un escenario de auténtico terror para los seguidores felinos.
Pero la tarde todavía tenía reservado otro episodio para Tigres. Alan Franco fue expulsado después de una dura entrada sobre Kenedy, dejando a su equipo con diez hombres y prácticamente sin posibilidades de reaccionar. La desesperación comenzó a apoderarse de los universitarios, mientras Pachuca manejaba el encuentro con la tranquilidad de quien ya tenía la victoria en sus manos.
La derrota dolió todavía más por lo que representa en la clasificación. Tigres se quedó con 15 puntos después de 15 jornadas y solamente puede alcanzar las 21 unidades si consigue ganar sus dos partidos restantes, frente a Cruz Azul y América. Una situación que recuerda su complicado Clausura 2014, cuando terminó decimocuarto y fuera de la Liguilla.
Del otro lado, Pachuca encontró motivos para celebrar. Con 19 puntos, los Tuzos llegaron al undécimo puesto y quedaron a una unidad de la zona de clasificación. Además, consiguieron su primera victoria como locales en el presente torneo, después de acumular tres empates y tres derrotas en el Estadio Hidalgo.
La tarde también tuvo un protagonista individual: Salomón Rondón. El venezolano alcanzó los 15 goles en el Apertura 2026, una cifra que lo coloca en una marca histórica para los torneos cortos de la Liga MX. Desde el Apertura 2009, cuando Emanuel Villa consiguió 17 tantos con Cruz Azul, ningún delantero había superado los 14 goles en una fase regular.
Y como si la pesadilla necesitara un capítulo adicional, Pachuca volvió a derrotar a Tigres por segunda ocasión durante 2026. En ambos enfrentamientos los universitarios terminaron con un futbolista expulsado: Joaquim en el Clausura y ahora Alan Franco en el Apertura.
El calendario tampoco ofrece demasiado descanso para los felinos. El sábado 7 de noviembre recibirán a Cruz Azul y el 21 de noviembre tendrán que medirse ante América, dos compromisos en los que están obligados a ganar si quieren conservar alguna esperanza de clasificación.
Pachuca, mientras tanto, buscará aprovechar el impulso ante Atlas y Toluca para intentar meterse entre los invitados a la fiesta grande.
Especial-eitmedia.mx
Foto: Tomada de x.com/Tuzos
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