
Ciudad de México.- El envenenamiento deliberado de perros en espacios públicos de la Ciudad de México abrió el debate sobre la necesidad de endurecer las sanciones contra quienes atenten contra la vida de los animales. Ante estos hechos, el diputado Jesús Sesma Suárez, conocido como Chucho Sesma, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), y la médica veterinaria Karla Gastélum impulsan una propuesta legislativa que contempla penas de hasta 30 años de prisión para quienes realicen envenenamientos planeados o masivos de animales.
La iniciativa surge a raíz de los acontecimientos registrados en el Parque España y sus alrededores, en la colonia Condesa, donde fueron colocados cebos de carne con sustancias tóxicas que provocaron la muerte de cuatro perros y afectaron a otros animales.
De acuerdo con la información difundida por Karla Gastélum, durante tres días se localizaron 14 cebos envenenados en la zona, una situación que encendió las alertas entre vecinos y propietarios de mascotas, además de generar preocupación por el riesgo que representa dejar sustancias tóxicas en espacios públicos donde también transitan niñas, niños y familias.
Por estos acontecimientos fue detenido Salvador “N”, de 58 años, señalado como presunto responsable del envenenamiento. El hombre fue vinculado a proceso por el delito de maltrato animal y permanece bajo prisión preventiva justificada, mientras continúa la investigación judicial. Hasta el momento, su responsabilidad penal deberá determinarse mediante el proceso correspondiente.
A partir de este caso, Sesma y Gastélum plantean establecer un delito específico para castigar a quienes coloquen veneno de manera deliberada y organizada, particularmente cuando se trate de acciones dirigidas a matar a varios animales o que pongan en peligro a la población.
La propuesta contempla sanciones de hasta 30 años de prisión, bajo el argumento de que no puede recibir el mismo tratamiento legal una agresión individual contra un animal que una acción premeditada en la que se distribuyen sustancias tóxicas en parques, calles y espacios de convivencia pública, con el riesgo de provocar múltiples víctimas.
La veterinaria Karla Gastélum ha explicado que el envenenamiento no solamente representa una forma de crueldad contra los animales, sino que también puede convertirse en una amenaza para las personas, especialmente los menores de edad que podrían entrar en contacto con los cebos abandonados.
Por su parte, Chucho Sesma llevará el planteamiento al Congreso de la Ciudad de México con la intención de establecer un marco legal que permita sancionar con mayor severidad este tipo de conductas y diferenciar los envenenamientos masivos de otros delitos de maltrato animal.
Actualmente, la propuesta se encuentra en la etapa de impulso y planteamiento legislativo, por lo que los 30 años de prisión todavía no constituyen una sanción aprobada ni vigente.
El caso de la Condesa volvió a colocar sobre la mesa la discusión acerca de la protección animal y la responsabilidad de las autoridades para garantizar que parques y espacios públicos sean lugares seguros tanto para las mascotas como para las familias.
La iniciativa busca que quienes conviertan estos espacios en escenarios de envenenamiento deliberado enfrenten consecuencias penales más severas, en un intento por frenar hechos que han provocado indignación entre organizaciones protectoras de animales y ciudadanos.
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