
En un avance para millones de empleados del sector servicios, el PRI impulsó con éxito una modificación a la Ley Federal del Trabajo que garantiza que las propinas no sean gravadas con impuestos.
El diputado Erubiel Alonso, promotor de la iniciativa, destacó que este cambio protege los ingresos de meseros, gasolineros y otros trabajadores que dependen de las gratificaciones como parte fundamental de su salario.
“Este no es un triunfo político, es un logro de las y los trabajadores que día a día atienden al público. No permitiremos que se les cobren impuestos por lo que reciben como reconocimiento a su esfuerzo”, afirmó Alonso.
La reforma, aprobada recientemente en la Cámara de Diputados, establece que las propinas serán un complemento salarial y nunca un reemplazo del sueldo base, además de formalizar derechos para sectores históricamente desprotegidos.
El legislador tabasqueño explicó que la medida busca combatir la informalidad laboral, que según el INEGI afecta al 54.6% de los empleados en restaurantes, bares, gasolineras y centros de entretenimiento. “No se trata solo de dinero, sino de dignificar el trabajo de quienes sostienen estas industrias”, señaló.
La iniciativa también protege bonos por puntualidad o eficiencia, los cuales ahora quedan exentos de impuestos. Alonso adelantó que su bancada seguirá trabajando en más reformas para mejorar las condiciones laborales, especialmente en beneficio de madres, padres y jóvenes que dependen de estos empleos. “El objetivo es claro: que el esfuerzo de los trabajadores se vea reflejado en su calidad de vida”, concluyó.
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