
Más de 1,400 figuras del cine y la televisión, entre ellas los mexicanos Gael García Bernal y Melissa Barrera, firmaron una carta en la que se comprometen a no colaborar con instituciones cinematográficas israelíes a las que acusan de ser cómplices del “genocidio y el apartheid” contra el pueblo palestino. El documento fue publicado este lunes por The Guardian y respaldado por el colectivo Film Workers for Palestine.
El pronunciamiento, que también suscribieron Olivia Colman, Mark Ruffalo, Javier Bardem, Tilda Swinton y Riz Ahmed, recuerda al boicot cultural contra Sudáfrica durante el apartheid. “En este momento de crisis, en el que muchos de nuestros gobiernos permiten la masacre en Gaza, debemos hacer todo lo posible para responder a esta complicidad”, señala el comunicado.
Entre los firmantes destacan artistas hispanos y latinoamericanos como el director brasileño Fernando Meirelles, el actor argentino Nahuel Pérez Biscayart y la actriz Cecilia Roth. En España se sumaron Isabel Coixet, Emma Suárez, Juan Diego Botto y Alba Flores, mientras que en México, además de García Bernal y Barrera, otros creadores han expresado apoyo público a iniciativas similares.
La carta llama a no participar en festivales, distribuidoras o productoras que, según los firmantes, blanquean o justifican los crímenes en Gaza. Ejemplos citados incluyen al Festival de Cine de Jerusalén y Docaviv. El texto subraya que la gran mayoría de las instituciones cinematográficas israelíes “nunca han reconocido plenamente los derechos internacionales del pueblo palestino”.
La iniciativa surge tras meses de presión dentro de la industria. En Cannes, unas 900 personalidades, entre ellas Pedro Almodóvar, Joaquin Phoenix y Susan Sarandon, denunciaron el “silencio” del cine mundial frente a la violencia en Gaza. Y en Venecia, cineastas de Venice4Palestine exigieron a la Mostra adoptar una postura clara contra las acciones de Israel.
De acuerdo con cifras de la ONU basadas en el Ministerio de Salud de Gaza, los ataques israelíes han provocado más de 64 mil muertes en el enclave, en su mayoría mujeres y niños. La Corte Internacional de Justicia ya ha advertido sobre un “riesgo plausible de genocidio”, lo que refuerza el carácter urgente del boicot cultural promovido por los cineastas.
Film Workers for Palestine sostiene que el cine no puede ser neutral frente a violaciones graves de derechos humanos. “Defender la igualdad, la justicia y la libertad para todas las personas es un deber moral profundo que ninguno de nosotros puede ignorar”, concluye la declaración, que sigue sumando adhesiones cada día.
Por: Abril Ledesma- eitmedia.mx




