
Lo que parecía una noche controlada terminó convertido en una pesadilla para Tigres UANL. El conjunto felino dejó escapar una ventaja de dos goles en la serie y terminó eliminado del Clausura 2026 tras caer 2-0 ante las Club Deportivo Guadalajara en el Estadio Akron, donde el Rebaño Sagrado encontró en el segundo tiempo la contundencia que necesitaba para consumar una remontada dramática y avanzar a las semifinales gracias a su mejor posición en la tabla.
El equipo dirigido por Guido Pizarro llegó a Guadalajara con el escenario a su favor. La ventaja obtenida en la ida parecía suficiente para manejar el encuentro con inteligencia, experiencia y oficio. Sin embargo, Tigres apostó demasiado pronto por defender y terminó pagando caro el retroceso.
Desde el arranque, Chivas mostró que no estaba dispuesto a resignarse. Apenas al minuto uno, Ricardo Marín había mandado el balón a las redes, aunque el tanto fue invalidado por fuera de lugar. El aviso fue claro: Guadalajara saldría a presionar hasta el último minuto.
Tigres respondió con algunas aproximaciones encabezadas por Ángel Correa y Juan Brunetta, pero poco a poco el conjunto regiomontano comenzó a ceder terreno. Ahí apareció la figura de Nahuel Guzmán, quien sostuvo durante largos lapsos a los felinos con intervenciones clave ante los constantes ataques rojiblancos.
El problema para Tigres fue que nunca logró recuperar el control emocional ni futbolístico del partido. Mientras Guadalajara acumulaba centros, disparos y presión, los universitarios se refugiaban cada vez más cerca de su portería. La estrategia de resistir comenzó a convertirse en sufrimiento.
En el complemento, Guido Pizarro intentó ajustar con el ingreso de Diego Lainez, pero la dinámica ya pertenecía completamente a Chivas. El cuadro tapatío olió sangre y mantuvo el asedio constante sobre el arco felino.
La decisión de reforzar la defensa con línea de cinco terminó enviando un mensaje peligroso: Tigres renunció al ataque y apostó todo a sobrevivir. Y Guadalajara no perdonó.
Al minuto 73 apareció Santiago Sandoval para abrir el marcador con un remate desviado dentro del área que dejó sin oportunidad a Nahuel Guzmán. El estadio explotó y Tigres comenzó a tambalearse.
Tres minutos después llegó el golpe definitivo. Un centro al corazón del área encontró nuevamente a Sandoval, quien de cabeza firmó el 2-0 y desató la locura rojiblanca. El global quedó 3-3, pero la mejor posición en la tabla le daba a Chivas el boleto a semifinales.
Tigres intentó reaccionar tarde. Juan Brunetta exigió al arquero Óscar Whalley y André-Pierre Gignac buscó con la cabeza el descuento que jamás llegó. Marcelo Flores también dejó escapar una oportunidad clara frente al arco en los minutos finales, reflejo de una noche donde los felinos perdonaron demasiado.
La frustración terminó por desbordarse cuando Francisco Reyes fue expulsado tras un pisotón sobre el “Oso” González, cerrando así una eliminación dolorosa para un equipo que tenía la clasificación en las manos y terminó viendo cómo se le escapaba en apenas tres minutos fatales.
Chivas, impulsado por su gente y por una reacción llena de carácter, logró una remontada que ya forma parte de sus noches memorables de Liguilla. Tigres, en cambio, regresa a Monterrey con serios cuestionamientos, luego de una serie donde el exceso de confianza, el repliegue defensivo y la falta de contundencia terminaron costándole el torneo.
Especial-eitmedia.mx
Foto: Tomada de https://x.com/ChivasEN_




