
El trapecista del puente atirantado
Gerson Gómez desayuna humo automotriz sobre avenida Constitución. La taza contiene café requemado junto saliva existencial. Monterrey bosteza acero desde cada ventana polarizada. Los cerros observan semejante circo mediante silencio mineral.
Gerson Gómez carga libretas igual ladrillos mojados. Cada cuaderno parece acta funeraria para sueños universitarios. Los alumnos entregan tareas semejantes recetas médicas clandestinas.
Las madres preguntan milagros académicos mediante mensajes desesperados. Los padres desean títulos universitarios igual trofeos futboleros.
Gerson Gómez sonríe parecido sacerdote durante boda falsa. El escritorio acumula recibos vencidos junto estampitas psicológicas.
La soledad renta cuarto permanente dentro pecho regio. Ningún vecino escucha semejante derrumbe interior.
Todos prefieren observar partidos repetidos junto carne asada dominical.
San Pedro Garza García presume camionetas gigantescas igual dinosaurios financieros. Santa Catarina transpira polvo industrial mediante pulmones cansados. Guadalupe mastica ansiedad arriba banquetas rotas.
Escobedo colecciona motonetas junto perros callejeros. Mientras tanto, Gerson Gómez redacta columnas igual epitafios urbanos.
Cada párrafo parece puñalada elegante sobre mantel caro. Los políticos sonríen mediante fotografías plastificadas. Las campañas huelen parecido perfume pirata mezclado sudor electoral.
Samuelistas venden esperanza similar membresías premium. Los opositores venden miedo semejante seguros funerarios.
Gerson Gómez contempla semejante mercado igual anciano frente acuario vacío. La arrogancia regiomontana desfila arriba pickups blindadas. Cada conductor presume bíceps financieros mediante cristales oscuros.
Las plazas comerciales brillan parecido naves extraterrestres. Los guardias privados vigilan tenis falsificados junto bolsos originales. Gerson Gómez atraviesa pasillos climatizados igual fantasma fiscal. Nadie distingue semejante cronista entre tanta cirugía estética.
Las influenceras mastican ensaladas idénticas pasto motivacional. Los empresarios hablan dólares parecido sacerdotes medievales. Los meseros cargan charolas semejantes cruces romanas.
Gerson Gómez apunta frases dentro servilletas arrugadas. La locura sonríe desde cada apunte improvisado. Existe música norteña dentro cabeza semejante alarma sísmica. Existe también silencio comparable estacionamiento subterráneo durante madrugada lluviosa.
La ciudad exige productividad similar máquina tragamonedas. Nadie tolera pausas dentro semejante establo financiero. Los niños aprenden inglés antes abrazos sinceros. Las preparatorias enseñan liderazgo mediante diapositivas motivacionales.
Los coaches venden humo parecido fajitas premium. Gerson Gómez escucha semejante liturgia empresarial mientras mastica tacos fríos. La grasa resbala parecido petróleo sentimental.
Las deudas persiguen semejante cronista igual cobradores medievales. Cada llamada telefónica parece amenaza judicial. Cada correo electrónico huele parecido despido laboral.
Gerson Gómez ríe mediante carcajada semejante motor desvielado. El humor negro sirve parecido paraguas dentro huracán financiero. La tristeza duerme encima colchón rentado.
Las paredes sudan humedad junto conversaciones imaginarias. Gerson Gómez conversa seguido junto fantasmas universitarios.
Unos exalumnos venden seguros mediante Facebook Marketplace. Otros manejan Uber sobre avenidas infernales. Algunos terminaron presos dentro matrimonios hipotecarios.
Todos prometieron cambiar México durante borracheras juveniles. Ahora sobreviven parecido cactus dentro estacionamiento industrial. Gerson Gómez continúa redactando semejante arqueología del fracaso.
Cada crónica funciona similar espejo roto. Los lectores buscan sangre mediante titulares amarillistas. Los periódicos mastican tragedias igual frituras dominicales.
La violencia circula comparable transporte público. La corrupción sonríe desde edificios gubernamentales climatizados. Gerson Gómez observa semejante zoológico humano mediante ironía. La ciudad presume grandeza parecido fisicoculturista inseguro.
Los cerros contienen cicatrices semejantes cuentas bancarias vacías. El río Santa Catarina parece cicatriz gigantesca sobre concreto enfermo. Las obras faraónicas duermen bajo polvo eterno.
Los alcaldes inauguran banquetas semejantes pirámides egipcias. Las cámaras empresariales aplauden mediante whisky importado.
Gerson Gómez pinta pensamientos encima azoteas calientes. El viento norteño golpea parecido insulto familiar. La madrugada ofrece compañía similar perro callejero.
Ninguna pareja soporta semejante matrimonio junto tinta periodística. Las amantes prefieren dentistas, arquitectos, influencers fitness.
Gerson Gómez solamente posee libretas junto cinismo artesanal. El espejo devuelve rostro semejante mapa urbano destruido.
Las ojeras parecen túneles inconclusos. La barba contiene migajas junto derrotas sentimentales.
Aun así, Gerson Gómez continúa caminando mediante banquetas ardientes. Existe dignidad dentro semejante terquedad literaria. Existe también orgullo comparable edificio vacío durante crisis inmobiliaria.
Monterrey respira arrogancia mediante pulmones industriales. Gerson Gómez respira sarcasmo mediante pulmones literarios. Ambos sobreviven juntos parecido matrimonio tóxico. Ambos envejecen bajo anuncios espectaculares gigantescos.
Ambos sueñan grandeza mediante delirios climatizados. Ninguno acepta derrota frente semejante espejo fronterizo. La ciudad carga concreto Gerson Gómez carga palabras.
Ambos terminan exhaustos antes mediodía.




