domingo, 24 mayo 2026
25.3 C
Monterrey

Davidovich Fokina se agarra a Roland Garros

Últimas Noticias

By Redacción ATP

Alejandro Davidovich Fokina empezó Roland Garros desde uno de esos partidos que explican mejor a un jugador que muchas victorias cómodas. El español superó este domingo la primera ronda del Grand Slam parisino después de más de 4 horas de batalla ante Damir Dzumhur, imponiéndose por 6-7(3), 6-3, 2-6, 7-5 y 6-3 en una jornada marcada por el calor, el desgaste físico y la necesidad de sobrevivir cuando el torneo parecía escaparse. El No. 23 del PIF ATP Rankings evitó la eliminación después de ver cómo el bosnio llegó a servir con ventaja en el cuarto set, encontrando una respuesta que le permitió sumar su décima victoria en Roland Garros, el Grand Slam donde más triunfos ha conseguido.

No fue una victoria limpia, ni una mañana de autoridad sostenida, ni uno de esos estrenos que permiten mirar el cuadro con tranquilidad. Fue otra cosa. Un ejercicio de resistencia. Davidovich Fokina pasó por momentos de clara incomodidad física, tuvo que ajustar su manera de competir y terminó sacando adelante un partido que pudo haberle dejado fuera en la primera ronda. Esa lectura, quizá por encima del resultado, fue la que más valor dio al triunfo.

“Obviamente, hoy ha sido un partido más físico”, explicó el español tras el encuentro. “Era un encuentro muy duro para mí porque, como he dicho, no me estaba encontrando bien físicamente, estaba pasándolo muy mal con el calor, había momentos que es que ni se respiraba y, al final, he tenido que cambiar un poco mi juego”.

La frase ayuda a entender la tarde. Davidovich Fokina no solo jugó contra Dzumhur. Jugó también contra las condiciones, contra sus propias sensaciones y contra un marcador que fue inclinándose hacia un lugar peligroso. El bosnio tuvo la oportunidad de cerrar el partido en cuatro sets, pero el español encontró una grieta en el momento exacto. Ahí apareció una de las virtudes que más ha ido consolidando en los últimos años: la capacidad para seguir dentro del partido incluso cuando todo parece empujarle hacia fuera. “Sí que es verdad que él ha tenido la oportunidad de cerrar en cuatro sets”, reconoció. “Pero en ese juego he dicho: ‘Bueno, a ver qué pasa y ver si las mete o las va fallando’. He jugado yo bien ese juego y después me he agarrado”.

Ese verbo, agarrarse, define bastante bien la tarde. El español no necesitó sentirse brillante para sobrevivir. Tampoco necesitó una versión perfecta de su tenis. Necesitó aceptar el contexto, ensuciarse en el partido y mantenerse lo suficientemente cerca como para aprovechar el momento de duda de Dzumhur. En un Grand Slam, especialmente a cinco sets, esa cualidad vale tanto como cualquier golpe ganador.

El malagueño ha ido construyendo una relación cada vez más positiva con este tipo de batallas. Su récord en partidos a cinco sets (11-8 a su favor) ha mejorado con el tiempo, una señal de que su tenis no solo resiste mejor físicamente, sino también desde la cabeza. En Roland Garros, donde alcanzó los cuartos de final en 2021, esa capacidad para sufrir tiene un valor especial. París no acostumbra a regalar primeras semanas cómodas, y menos en días de calor intenso.

Davidovich Fokina, sin embargo, no quiso romantizar demasiado la épica. “Al final cambia un partido así un poquito de suerte, un poquito de creer en ti, de saber que si ganaba hoy tenía dos días de descanso y aceptar las condiciones”, explicó. “Sabía que hacía un calor increíble. Estoy muy feliz de haber sacado este partido a cinco sets, otro más, pero no voy enorgulleciéndome de ganar en cinco. Obviamente, preferiría ganar más fácil, pero hay que aceptar todo lo que viene”.

Esa última idea también dice mucho de su madurez. Ganar una batalla larga puede reforzar, pero también desgastar. Davidovich Fokina no escondió la satisfacción, aunque tampoco la convirtió en una bandera. Para un jugador que aspira a avanzar en un torneo grande, sobrevivir en primera ronda durante más de cuatro horas tiene una doble cara: entrega confianza, pero obliga a recuperar bien. El calendario, al menos, le ofrece margen antes de volver a competir.

Su próxima parada será Thiago Tirante, un rival con perfil de tierra batida y una exigencia física clara. Davidovich Fokina lo sabe. “Tirante es un jugador muy de tierra”, analizó. “Tengo dos días de sobra para recuperar mi cuerpo. Ahora mismo estoy cansado, pero tengo suficiente para recuperar. En dos días estaré otra vez como si estuviese al 100%”.

El español no quiso mirar demasiado lejos, pese a que Roland Garros sigue siendo un torneo especial dentro de su carrera. Con la victoria ante Dzumhur alcanzó los 10 triunfos en París, una cifra que no ha logrado en ningún otro Grand Slam. Pero el contexto de su temporada en tierra le invita a mantener los pies en el suelo. “No voy con expectativas, no he jugado casi partidos en tierra”, explicó. “Lo que se vaya dando, lo aceptaré. Hoy me podía haber ido a casa en primera y tenía que aceptarlo. No pienso en qué puedo hacer este año”.

Esa prudencia no rebaja el valor de la victoria. Al contrario, la coloca en su sitio. Davidovich Fokina llegó a París sin grandes certezas, atravesó una primera ronda incómoda, sufrió con el calor y tuvo que levantar un partido que se le escapaba. No fue el estreno ideal, pero sí uno muy reconocible en él: desordenado por momentos, emocional, físico y finalmente competitivo.

Roland Garros vuelve a pedirle resistencia. Y el español, una vez más, encontró la manera de quedarse.

Fuente: https://www.atptour.com/

Artículo previo