
¿Modo party o modo realidad? Entre apagones, políticos exprés y cuentas de oro
Mientras en Nuevo León todavía hay familias que siguen esperando que vuelva la electricidad después de las lluvias, la Comisión Federal de Electricidad organizó una gran reunión nacional para presumir inversiones millonarias, nuevos programas, modernización y un flamante modelo llamado “CFE Conectada Contigo”. Todo suena muy bonito. Muy institucional. Muy esperanzador.
La pregunta es sencilla: ¿y Nuevo León estuvo invitado?
Porque aquí la realidad fue otra. Colonias enteras pasaron días sin energía, negocios perdieron mercancía, adultos mayores soportaron temperaturas extremas y cientos de familias tuvieron que arreglárselas como pudieron mientras las explicaciones llegaban a cuentagotas. Si la mesa nacional era para presumir eficiencia, habría sido interesante escuchar la experiencia de quienes todavía estaban esperando que llegara una cuadrilla.
Tal vez seguimos en “modo party”. Ese mismo que tanto se promociona durante el Mundial. Porque mientras algunos hablaban de experiencias de primer nivel y sonrisas para los visitantes, miles de nuevoleoneses seguían viendo los postes… esperando que, por lo menos, alguien les devolviera la luz. Y si Nuevo León no fue convocado, peor aún. Significaría que la entidad que vivió uno de los mayores problemas recientes en el servicio eléctrico ni siquiera fue considerada en una reunión cuyo objetivo, precisamente, era mejorar el suministro de energía. No vaya lejos, el alcalde de García sigue sin entender que el problema no es de AyD, sino de las bombas que fueron apagada para que suba el agua hasta sus colonias…
Pero si de decisiones exprés hablamos, el Congreso local tampoco quiso quedarse atrás.
En cuestión de minutos, todas las bancadas se pusieron de acuerdo para aprobar la reducción en la edad para ser diputado, alcalde y hasta gobernador. Qué maravilla cuando los políticos sí encuentran coincidencias. Lástima que esa velocidad casi nunca aparece cuando se trata de resolver la movilidad, la contaminación, la inseguridad, la crisis del agua o las desapariciones.
Nadie discute que la juventud tenga talento. Lo que sí vale la pena preguntarse es si la edad es el verdadero problema de la política mexicana.
Porque basta mirar alrededor. Gobernantes que prometieron cambiarlo todo y terminaron quebrando estados. Alcaldes que llegaron hablando de transformación y hoy apenas pueden tapar baches. Legisladores que confundieron una curul con un escenario para las redes sociales. La historia reciente demuestra que los errores no distinguen generaciones.
Gobernar no debería ser una carrera por ver quién llega más joven, sino quién llega mejor preparado. Porque administrar un municipio o un estado no es una práctica profesional ni un experimento para descubrir si alguien aprende sobre la marcha. Las consecuencias las pagan millones de ciudadanos.
Y para cerrar con broche de oro… literalmente de oro.
Resulta que al influencer regio Aldo de Nigris le aplicaron la famosa cortesía más cara de su vida en el restaurante de Salt Bae. Según su relato, el chef prácticamente les dijo que la carne iba “por la casa”… y al final la casa les presentó una cuenta superior a los 40 mil pesos.
Ahora sí que le vieron la cara… de regio.
Quizá para la próxima no bastará con decir que viene de Monterrey. Tal vez convenga llegar diciendo que es amigo del hijo de López Obrador, que trabaja en alguna dependencia federal o que trae una credencial de funcionario público. Quién sabe, igual hasta le respetan la cortesía.
Porque en estos tiempos ya no basta con preguntar cuánto cuesta el corte. También hay que preguntar si la cortesía realmente es cortesía… o viene bañada en oro y escondida en la cuenta.





