
En el foro “Diálogos por la Seguridad”, exgobernadores y especialistas coincidieron en que recuperar la paz requiere fortalecer a las policías locales, combatir la impunidad y reconstruir la coordinación entre los tres órdenes de gobierno
Tijuana, Baja California.— La recuperación de la seguridad en México requiere mucho más que operativos y discursos políticos. Exgobernadores y especialistas reunidos en Tijuana coincidieron en que el país necesita fortalecer a las policías locales, modernizar el sistema penitenciario, mejorar los salarios de los agentes y recuperar la coordinación entre la Federación, estados y municipios.
Durante el primer foro regional “Diálogos por la Seguridad”, organizado por la dirigencia nacional del PRI, encabezada por Alejandro Moreno y Carolina Viggiano, junto con la dirigencia priista de Baja California, se planteó además la necesidad de establecer un Acuerdo de Coordinación Estratégica con Estados Unidos y Canadá para enfrentar los retos de seguridad que trascienden las fronteras.
El encuentro reunió a los exgobernadores Miguel Alonso Reyes, Rubén Moreira Valdez y Rolando Zapata Bello, así como al especialista en seguridad Alberto Capella Ibarra, quienes expusieron experiencias de gobierno y propuestas frente al avance de la delincuencia organizada.
Uno de los principales planteamientos fue devolver a las corporaciones municipales un papel central en la estrategia de seguridad. Los participantes señalaron que las policías locales enfrentan carencias de presupuesto, equipamiento, capacitación y mejores condiciones laborales, situación que termina debilitando la capacidad de respuesta de los municipios.
Miguel Alonso Reyes sostuvo que durante su administración fue posible generar cambios en materia de seguridad mediante la participación de la sociedad civil y planteó incrementar los recursos destinados a las corporaciones municipales.
También propuso modernizar los centros penitenciarios, impulsar una reforma integral al sistema de seguridad y actualizar el marco legal para responder a nuevas modalidades delictivas, entre ellas el reclutamiento forzado de menores.
A su vez, Rubén Moreira Valdez advirtió que el problema de inseguridad no puede enfrentarse únicamente mediante campañas o pronunciamientos oficiales. Consideró indispensable atender de manera simultánea las causas de la violencia, fortalecer a las policías y mejorar las condiciones del sistema penitenciario.
El legislador señaló que la percepción de inseguridad continúa siendo elevada en distintas ciudades del país y puso especial énfasis en la situación de las policías municipales, cuyos ingresos, dijo, pueden rondar apenas los 8 mil pesos mensuales.
Para Moreira, los municipios no cuentan por sí solos con las herramientas necesarias para enfrentar un problema de esta magnitud, por lo que insistió en la necesidad de una coordinación efectiva entre Federación, estados y ayuntamientos.
Rolando Zapata Bello presentó como referencia la estrategia “Escudo Yucatán”, implementada durante su administración, que combinó prevención social, actualización jurídica, tecnología y fortalecimiento de las capacidades operativas y humanas de las instituciones de seguridad y procuración de justicia.
El exgobernador consideró que la construcción de la paz debe ser una tarea permanente y que las policías locales deben ocupar un lugar prioritario en la discusión nacional.
También destacó la importancia de fortalecer el tejido social y la prevención, bajo la premisa de que la seguridad no puede depender exclusivamente de la reacción policial ante el delito.
En su participación, Alberto Capella Ibarra puso el acento en lo que consideró uno de los principales problemas del modelo actual: la centralización de las instituciones y el debilitamiento de las corporaciones municipales.
El especialista sostuvo que los municipios requieren mayores capacidades financieras para cumplir con sus responsabilidades en materia de seguridad y advirtió que la pérdida de confianza dentro de las instituciones puede avanzar desde la corrupción hasta la cooptación y, finalmente, la captura de las estructuras de seguridad.
Al referirse particularmente a Baja California, Capella señaló que el problema no debe analizarse únicamente desde la perspectiva de la violencia, sino también desde la pérdida de gobernabilidad.
Durante el encuentro también se planteó la necesidad de fortalecer el sistema de justicia para reducir los niveles de impunidad y garantizar que las denuncias reciban atención oportuna.
La extorsión y la trata de personas fueron señaladas entre los delitos que requieren una respuesta institucional más contundente, mientras que los asistentes insistieron en la necesidad de recuperar la confianza ciudadana en las autoridades.
El foro se desarrolló en la sede del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radiodifusión, Televisión, Telecomunicaciones, Similares y Conexos de la República Mexicana (STIRTT), donde también participaron dirigentes y representantes del PRI.
Entre los asistentes estuvieron Álvaro Aldrete y Linda Muñoz, presidente y secretaria general del Comité Directivo Estatal del PRI en Baja California; el diputado federal Samuel Palma; Jorge Meade, representante de Alejandro Moreno; José Luis Garza, dirigente estatal del PRI en Nuevo León, y Luis Fernando Ruiz Santana, secretario general del STIRTT.
Los planteamientos expuestos dejaron sobre la mesa una coincidencia: la seguridad no puede construirse únicamente desde la Federación. El fortalecimiento de las policías municipales, la recuperación de los sistemas penitenciarios, mejores condiciones para los agentes, prevención, justicia y coordinación institucional forman parte de una estrategia que, de acuerdo con los participantes, debe recuperar la confianza ciudadana y cerrar espacios a la delincuencia organizada.
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