
Morena abrió sus números y, lejos de cerrar la discusión sobre su proceso interno en Nuevo León, los resultados publicados colocaron nuevamente bajo la lupa la metodología utilizada para definir a Clara Luz Flores Carrales como coordinadora de los Comités de Defensa de la Transformación rumbo a 2027.
La cifra que más llamó la atención fue la diferencia en el puntaje final: Clara Luz Flores obtuvo 8.625 puntos de un máximo de 10; Felipe de Jesús Cantú alcanzó 1.125 y Waldo Fernández apenas 0.25.
El contraste resulta particularmente llamativo porque la metodología de Morena no convierte directamente los porcentajes obtenidos por cada aspirante en una puntuación proporcional. El partido asigna un valor específico a cada uno de los ocho reactivos y entrega la totalidad de esos puntos al perfil que obtiene el porcentaje más alto en cada pregunta.
De acuerdo con la explicación difundida por Morena, los ocho rubros evaluados tienen un valor conjunto de 10 puntos: preferencia como candidato, opinión positiva, intención o disposición de voto, honestidad, consideración como buen candidato, cercanía con la gente, conocimiento de la entidad y cumplimiento de lo que dice.
Así, una diferencia mínima en porcentaje dentro de una pregunta puede traducirse en una diferencia mucho mayor en el puntaje final, porque quien encabeza ese reactivo recibe todos los puntos asignados al mismo.
Ese mecanismo es precisamente el que comenzó a generar cuestionamientos después de que se conocieron las tablas completas.
En otros estados, Morena mostró casos donde diferencias de apenas unas décimas porcentuales terminaron otorgando al primer lugar todos los puntos correspondientes al rubro. La Crónica de Hoy señaló, por ejemplo, que en Chihuahua una diferencia de apenas 0.17 puntos porcentuales en opinión positiva significó quedarse con dos puntos completos del apartado.
Nuevo León presentó además una particularidad: hubo un empate en el indicador relacionado con el cumplimiento de lo que dicen los aspirantes, por lo que los 0.25 puntos de ese rubro fueron divididos entre Clara Luz Flores y Felipe de Jesús Cantú.
Morena sostiene que el procedimiento estaba definido previamente y que la metodología fue aplicada de la misma manera en las entidades donde se realizaron los ejercicios.
La dirigencia nacional también defendió la transparencia del proceso después de que surgieran cuestionamientos internos y externos sobre las encuestas. El partido dio a conocer los resultados utilizados para definir las coordinaciones estatales rumbo a las elecciones de 2027.
En Nuevo León, sin embargo, la publicación de los números adquiere una dimensión particular porque algunos de los participantes habían pedido conocer con mayor detalle cómo se llegó al resultado final.
Andrés Mijes había planteado públicamente la necesidad de conocer la encuesta, mientras que Waldo Fernández evitó centrar su primera reacción en los números y señaló que Clara Luz Flores había resultado ganadora. Tatiana Clouthier también reconoció el resultado, aunque al ser cuestionada sobre si respaldaría directamente a Flores respondió que acompañaría el proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La publicación de los resultados permite ahora revisar no solamente quién obtuvo la mayor puntuación, sino también cómo cada respuesta fue convertida en puntos y qué peso terminó teniendo cada uno de los reactivos.
Y ahí está la parte que mantiene abierta la discusión en Nuevo León: los porcentajes de las encuestas y la puntuación final no representan exactamente lo mismo.
Morena ya tiene coordinadora en Nuevo León. Lo que ahora queda sobre la mesa es si la publicación de las cifras será suficiente para cerrar las dudas sobre el método con el que se llegó a ese resultado.
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Con información redes sociales-La Crónica de Hoy




