
Canadá.- Toronto volvió a vestirse de gala para recibir una noche histórica de la Copa Mundial 2026. Con un estadio repleto, música, color y una emotiva ceremonia que rindió homenaje a la identidad canadiense, el balón comenzó a rodar en el primer partido del Grupo B entre Canadá y Bosnia-Herzegovina, un encuentro que terminó dejando emociones, dramatismo y un empate que mantiene abiertas las aspiraciones de ambas selecciones.
Antes del silbatazo inicial, miles de aficionados disfrutaron de un espectáculo que mezcló tradición y modernidad. Artistas internacionales pusieron ritmo a la fiesta mundialista mientras las 48 banderas de los países participantes desfilaron sobre el césped en una imagen que reflejó la magnitud del torneo. La aparición del cantante Michael Bublé fue uno de los momentos más celebrados por los asistentes.
Ya en el terreno de juego, Canadá asumió desde el inicio el papel de protagonista. Los dirigidos por Jesse Marsch monopolizaron la posesión del balón, aunque encontraron dificultades para romper el orden defensivo de una Bosnia disciplinada y paciente.
La primera gran oportunidad fue para Jonathan David, quien desperdició una inmejorable ocasión frente al arco al enviar su remate por encima del travesaño cuando parecía abrirse el marcador para los locales.
Bosnia, sin necesidad de dominar el encuentro, encontró en las jugadas a balón parado su principal arma ofensiva. Fue precisamente por esa vía como llegó la ventaja europea. Un tiro de esquina sembró el desconcierto en la defensa canadiense y, tras una serie de rebotes dentro del área, Jovo Lukic apareció prácticamente sobre la línea de gol para empujar el balón de cabeza y colocar el 1-0 que silenció momentáneamente el Toronto Stadium.
Con la desventaja en el marcador, Canadá redobló esfuerzos y tomó completamente el control del partido. Sin embargo, el muro bosnio resistió durante gran parte de la noche gracias a la concentración de sus defensores y a las intervenciones oportunas de su guardameta.
La segunda mitad elevó considerablemente la intensidad del espectáculo. El partido se transformó en un intercambio constante de ataques y emociones. Maxime Crépeau evitó el segundo tanto europeo en un mano a mano que pudo haber cambiado la historia del encuentro, mientras que en la otra portería Bosnia sobrevivía gracias a despejes providenciales y salvadas casi milagrosas sobre la línea.
Los minutos transcurrían y la presión canadiense se hacía cada vez más intensa. El premio finalmente llegó cuando restaban poco más de diez minutos para el final. Promise David encontró el espacio para asistir a Cyle Larin, quien mostró toda su calidad dentro del área. Con sangre fría dejó atrás la marca de un defensor y sacó un disparo preciso que terminó en el fondo de las redes para desatar la euforia de los aficionados locales.
El empate hizo justicia a lo ocurrido durante gran parte del encuentro y permitió que Canadá sumara un punto valioso en el arranque del torneo. Bosnia, por su parte, dejó escapar una ventaja que parecía suficiente, pero demostró que puede convertirse en un rival incómodo para cualquiera en la fase de grupos.
Con este resultado, todo queda abierto en el Grupo B a la espera del duelo entre Qatar y Suiza. Mientras tanto, los canadienses se marcharon del estadio con la sensación de haber reaccionado a tiempo y con la esperanza intacta de avanzar a la siguiente ronda en su Copa del Mundo.
Especial-eitmedia.mx
Foto: Tomada de https://x.com/CanadianPM




