
Por: Yurien Portelles
QUITO.- La visita del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, a China pondrá a prueba la capacidad de su Gobierno para priorizar los intereses económicos del país sin alterar su cercanía política con EU, consideró en diálogo con la Agencia Sputnik el analista y catedrático Jorge Orbe.
“El dilema del presidente Noboa es gestionar la política exterior en torno a su ideología o en base a los intereses nacionales”, afirmó el docente en el Instituto de Altos Estudios Nacionales de Ecuador.
Según el académico, el viaje a China está condicionado por asuntos concretos que Quito necesita resolver con Pekín, entre ellos las trabas a las exportaciones de camarón de 14 empresas ecuatorianas a ese mercado, dos grandes proyectos mineros y el futuro de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, construida por una empresa china.
En ese sentido, consideró que la agenda ecuatoriana en China tiene objetivos definidos y no puede entenderse únicamente como una visita destinada a estrechar relaciones diplomáticas o buscar nuevos mercados.
TEMA CAMARÓN
Uno de los temas inmediatos para Ecuador es la situación de las exportaciones de camarón.
Orbe recordó que el 30 de junio China rechazó 2.900 toneladas de camarón ecuatoriano debido al probable exceso de un compuesto químico utilizado como conservante y antimicrobiano.
El problema adquiere mayor relevancia por la importancia del mercado chino para el sector.
“Las exportaciones de camarón representan el 23 por ciento del total de ventas totales que Ecuador realiza al resto del mundo. China es el principal mercado de las exportaciones de camarón ecuatoriano, con una participación superior al 50 por ciento”, explicó el analista.
Por ello, resolver estas dificultades comerciales figura, según Orbe, entre las prioridades de la visita.
MINERÍA Y COCA CODO SINCLAIR
El segundo eje de la agenda, según Orbe, está vinculado a los proyectos mineros Cascabel y Mirador, ambos relacionados con la explotación de cobre.
El analista señala que uno de los principales desafíos para su desarrollo es garantizar el suministro de energía.
“Sobre el atraso de los proyectos mineros, uno de los puntos críticos es la generación de energía para las minas por parte de las propias empresas”, indicó.
A ese escenario se suma la posible participación de la empresa PowerChina en la operación y mantenimiento de Coca Codo Sinclair.
Según Orbe, la propuesta contempla que la compañía asuma la operación de la hidroeléctrica durante 25 años.
“La propuesta contempla una operación de 25 años, lo que podría representar pagos de alrededor de 60 millones de dólares anuales, lo que representa 1.500 millones de dólares durante ese período”, detalló.
La eventual negociación colocaría nuevamente a la mayor hidroeléctrica ecuatoriana en el centro de las relaciones económicas entre ambos países.
Otro elemento que podría entrar en juego es el financiamiento. Orbe recordó que, según la Proforma Presupuestaria de 2026, Ecuador esperaba recibir este año 764 millones de dólares provenientes de bancos chinos.
La cifra se divide entre 420 millones de dólares del Eximbank y 344 millones de dólares del China Development Bank.
Sin embargo, el analista consideró que la posibilidad de recibir esos recursos puede estar relacionada con la capacidad de Ecuador para superar las diferencias existentes en otros ámbitos.
“Si se resuelven los impasses surgidos en las exportaciones de camarón y en el autofinanciamiento energético de las empresas mineras chinas, será viable el financiamiento que Ecuador espera recibir de China”, señaló.
CHINA Y EU: EL DESAFÍO PARA NOBOA
Para Orbe, el fortalecimiento de los vínculos económicos con Pekín no implica, al menos por ahora, un giro geopolítico de Ecuador hacia China.
El analista consideró que la administración de Noboa mantiene una posición política cercana a Washington.
“En la geopolítica regional y mundial, el actual Gobierno del Ecuador se encuentra alineado con la Administración Trump”, sostuvo.
Esta cercanía plantea, sin embargo, una disyuntiva para la política exterior ecuatoriana: mantener sus afinidades ideológicas con Washington o ampliar sus relaciones con otros actores cuando están en juego intereses económicos.
Orbe recordó que la propia política exterior ecuatoriana contempla el multilateralismo como una herramienta para hacer frente a los desafíos internacionales.
“Al menos de palabra, el Gobierno de Daniel Noboa ha manifestado que promueve un orden mundial basado en el respeto al derecho internacional y a las normas y principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas”, agregó.
Desde esa perspectiva, una profundización de las relaciones económicas con China no tendría necesariamente que traducirse en un distanciamiento de EEUU.
Orbe sostiene que existen razones económicas para que Ecuador preserve y fortalezca su relación con China.
Entre 2018 y 2025, las exportaciones ecuatorianas a China se cuadruplicaron, al pasar de 1.500 millones a 6.000 millones de dólares, según cifras proporcionadas por el analista.
“Sin duda, el fortalecimiento de las relaciones comerciales entre China y Ecuador es sumamente beneficioso para los dos países”, afirmó.
En ese sentido, consideró que el crecimiento del intercambio demuestra la importancia que ha adquirido el mercado chino para Ecuador y refuerza la necesidad de mantener abiertos distintos frentes internacionales.
“El fortalecimiento de las relaciones comerciales y de inversión entre China y Ecuador es muy importante, más aún cuando el Gobierno ecuatoriano considera que el multilateralismo es la opción más idónea”, añadió.
BÚSQUEDA DE NUEVOS MERCADOS
El análisis de Orbe también alcanza las siguientes escalas de la gira presidencial: Singapur y Vietnam.
A su entender, en estos dos países el objetivo sería diferente al de China, donde Ecuador ya mantiene una relación económica amplia y tiene asuntos pendientes por resolver.
“Posterior a la visita a China, la agenda con Singapur y Vietnam está marcada por la exploración de acuerdos comerciales, así como la promoción de inversión extranjera hacia Ecuador”, explicó.
En su opinión, el viaje a Asia se produce en un escenario en el que Ecuador necesita equilibrar sus afinidades políticas con sus intereses comerciales, financieros y de inversión.
China ocupa un lugar central en ese desafío debido al peso que ha adquirido en las exportaciones ecuatorianas y a su presencia en sectores estratégicos de la economía nacional.
El mandatario ecuatoriano realiza una gira por China, Singapur y Vietnam del 16 al 28 de agosto.
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
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