
Ginebra (Suiza).- El rápido crecimiento de los centros de estafa en el sudeste asiático dejó a más de 300.000 personas atrapadas en redes de explotación laboral, informó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
“Han surgido grandes centros de estafa en los que trabajan hasta 300.000 personas en total en Birmania, Camboya y Laos”, declaró la directora general de la OIM, Amy Pope, en una rueda de prensa.
Precisó que la mayoría de estas personas fueron engañadas con falsas ofertas de trabajo bien remuneradas dirigidas a candidatos con dominio del inglés y estudios superiores.
Una vez captadas, las víctimas son despojadas de sus documentos y obligadas bajo amenazas y violencia a cometer fraudes en línea. Según Pope, muchas sufren endeudamiento, abusos sexuales y aislamiento en celdas solitarias.
La OIM destacó que este fenómeno transnacional está vinculado al crimen organizado y a la migración irregular, y recurre con frecuencia al reclutamiento a través de redes sociales. Las víctimas son forzadas a participar en ciberestafas, operaciones financieras ilícitas, tráfico de drogas y otros delitos, en condiciones de violencia, cautiverio y coerción psicológica. (Sputnik)
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
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